Martes, 26 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Falta presión ciudadana para acabar corrupción: Iracheta

Este fenómeno no se resolverá por decreto, ni por la creación de nuevas leyes o reformas constitucionales

Falta presión ciudadana para acabar corrupción: Iracheta

La corrupción en México no se resolverá por decreto, ni por la creación de nuevas leyes o reformas constitucionales porque falta la presión de la ciudadanía para vigilar el manejo de recursos y un cambio estructural en la cultura.

Así lo expresó Francisco Javier Iracheta Fernández, investigador del Departamento de Formación Ética del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) en Puebla, quien consideró que la ciudadanía actual tiene las autoridades que se merece.

La reforma constitucional que crea el Sistema Nacional Anticorrupción y busca prevenir, investigar y sancionar hechos de corrupción que se den en los tres niveles de gobierno, se mantiene sin ser aprobada en 14 Congresos estatales, entre ellos, el de Puebla.

Para el académico del ITESM Puebla, los cambios a la Constitución Mexicana no resolverán de forma automática los problemas de corrupción y uno de los puntos más cuestionados es que no incluye al presidente de México, Enrique Peña Nieto.

“Es una ley que servirá siempre y cuando haya un carácter de coherencia entre los propios gobernantes. Se requiere de una fuerte consolidación ciudadana. No hay un buen estado democrático, si no hay ciudadanos que ejerzan la democracia, ciudadanos que estén constantemente presionando para que los gobiernos les rindan cuentas, para que haya en efecto una ley accesible de transparencia. Mientras no exista esto, cualquier ley se cae en el olvido. Tiene que ir acompañado de una fortaleza y una vigorosidad a la formación cívica de los ciudadanos”, comentó.

Iracheta Fernández comentó que el fenómeno de la corrupción en México es cultural y no sólo está en los gobiernos; y desde su punto de vista, la ciudadanía tiene las autoridades que se merecen.

“Yo creo que cada pueblo tiene el gobierno que se merece en la medida en que cada pueblo es constructor de su destino. Si bien es cierto que es posible victimar a pueblos en determinados momentos, por ejemplo, cuando son conquistados, me parece que estamos en una altura tal, después de 500 años de la Conquista, después de una Independencia y de una Revolución, que si no hay ciudadanía en México es tanto culpa de los ciudadanos como de su gobierno, es un asunto reciproco”, apuntó.