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Sociedad
En estos casos se tienen tres opciones: alzar la voz, profesionalizarse y generar alianzas con otros medios
Ante la represión de los gobiernos autoritarios hacia los periodistas, su función es no callar, profesionalizarse y generar alianzas con otros medios de comunicación, aseguró Irving Huerta, integrante del equipo de investigaciones de la comunicadora Carmen Aristegui.
Durante su participación en el foro "Retos de la libertad de expresión en gobiernos autoritarios", que se desarrolló en la Universidad Iberoamericana de Puebla, expuso que a pesar de las presiones que reciban los periodistas, no es una opción callarse porque en ese momento dejan de ser visibles.
En el contexto de una represión se tienen tres opciones: alzar la voz, profesionalizarse y generar alianzas con otros medios, porque -desde su punto de vista- con ello se disminuyen riesgos.
Huerta explicó que el reportaje de la Casa Blanca, donde se da conocer la mansión de 7 millones de dólares del presidente Enrique Peña Nieto en la colonia Lomas de Chapultepec, misma que fue construida por uno de los principales contratistas del mandatario: Grupo Higa, se compartió con Proceso, Reforma y La Jornada para que la información pudiera salir al aire en MVS noticias.
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De allí destacó la importancia de generar alianzas informativas y trabajo entre medios de comunicación, pero también con organizaciones civiles y académicos.
Con respecto al juicio de Carmen Aristegui por su despido de MVS, Huerta manifestó que el caso sigue en litigio a pesar de que no fue atraído por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y puede sentar un precedente para los derechos de las audiencias, ya que lejos de ser un problema entre particulares, el gobierno federal fue el que actuó a través de la empresa radiofónica.
Gobierno censura con leyes
Por su parte Leopoldo Maldonado, de Artículo 19, consideró grave el aumento de los ataques contra periodistas poblanos durante los últimos años, con lo cual la entidad se ubica en el sexto lugar a nivel nacional.
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Detalló que las agresiones son variadas, pues van desde la falta de convenios de publicidad, robos dirigidos, ataques cibernéticos, violencia física y hasta el espionaje, pero son el reflejo de la poca tolerancia que existe por parte del gobierno estatal y el propio gobernador Rafael Moreno Valle Rosas a la crítica.
El abogado sostuvo que si bien en Puebla no existe el grado de violencia que existe en Veracruz, Tamaulipas o Chihuahua, sí existe una constante censura y represión gubernamental a través de la Ley Bala y la Ley antigrafiti.
Cabe mencionar que durante la aplicación de la Ley de Derechos Humanos y que Regula el Uso Legítimo de la Fuerza, para dispersar una manifestación en San Bernardino Chalchihuapan el pasado 9 de julio, falleció el niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo por el impacto de una lata de gas lacrimógeno.
También se lanzó una iniciativa para incrementar las penas a quienes hagan pintas callejeras, esto después de que durante una manifestación de estudiantes de la Benemérita Universidad Iberoamericana de Puebla (BUAP) se “rayó” publicidad del cuarto informe de Moreno Valle Rosas.
En democracia no hay represión
A su vez Simón Hernández, del Frente por la Libertad de Expresión y la Protesta Social, expuso durante su intervención que es necesario democratizar al Estado y al país para poder ejercer de manera plena la libertad de expresión.
Indicó que la democratización debe venir de la propia población, que exige su derecho a información de calidad.
Además cuestionó que la asignación de publicidad gubernamental se preste a corruptelas.
En ese mismo sentido se manifestó Juan Luis Hernández, académico de la Ibero Puebla, quien como conclusión dijo que la democracia no llegará desde los cotos de poder, sino de la participación y unión de los diferentes sectores de la sociedad a pesar del miedo y de la propia represión.