Universidades
Imparten conferencia sobre contrabando de arte en Oriente Medio
Egresado de la Udlap trabaja el tema con financiamiento del gobierno de Australia
La venta de antigüedades es una de las actividades ilícitas que más reporta dinero en el Oriente Medio, al igual que la venta de petróleo, secuestros, extorsiones y amenazas a comerciantes y empresarios”, señaló José Antonio González Zarandona, egresado de la Licenciatura en Comunicación por la UDLAP.
En la conferencia magistral “Destrucción del Patrimonio e Iconoclastia en el Medio Oriente Contemporáneo”, que ofreció en el Auditorio Elena Garro de la BUAP, González Zarandona dijo que la destrucción del patrimonio en el Medio Oriente ha generado una atención inusitada desde que grupos rebeldes han comenzado a traficar antigüedades para financiar sus propios movimientos.
El doctor en Historia del Arte con maestría en Estudios Cinematográficos por la Universidad de Melbourne en Australia, también dijo que la irrupción del Estado Islámico en Irak y Siria ha complicado más el panorama.
González Zarandona investiga sobre patrimonio del Medio Oriente Contemporáneo a través de un proyecto realizado en la Universidad de Deakin y financiando por el Departamento de Defensa del Gobierno Australiano. Su objetivo radica en documentar la destrucción del patrimonio del Medio Oriente, así como investigar científicamente el fenómeno más conocido como iconoclastia.
A propósito del tráfico de antigüedades del medio Oriente, señaló que el problema se agrava porque una pieza romana puede ser ilegalmente excavada en Siria e Irak para luego ser contrabandeada a Jordania, Turquía o Líbano, y después a China para finalmente ser enviada al mercado negro de Europa, en donde es muy fácil declararla como pieza excavada legalmente en otra parte del mediterráneo debido a la influencia y expansión del imperio romano en todo el mar mediterráneo. Además, señaló que otra modalidad de contrabandear piezas es usando refugiados o hacerse pasar por ellos. “La Universidad de Pensilvania ha analizado la ruta seguida de algunas piezas y coincide con aquella que siguen los refugiados de Siria a Alemania para poder contrabandear las piezas y luego venderlas en Europa”.