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Economía
Ganó reconocimiento entre 4 mil 262 empresas a nivel nacional
Una hora duró el evento en el que Eymard Argüello Mancilla, director de Agua Inmaculada, recibió el Premio Nacional del Emprendedor, en la categoría de Pequeña y Mediana Empresa. Sin embargo, obtener la distinción le llevó cuatro proyectos de emprendimiento distintos y alrededor de 15 años de prueba-error, perseverancia, reinversión, e iniciar desde cero.
Argüello es un poblano de 37 años que el pasado 11 de marzo recibió un reconocimiento de manos del presidente Enrique Peña Nieto, por el proyecto de Agua Inmaculada, una empresa dedicada a la purificación y venta de agua, a bajo costo.
El Premio Nacional del Emprendedor 2015 se dividió en ocho categorías diferentes, y reconoció a un total de 11 empresarios del país. Para obtener el galardón se postularon 4 mil 262 empresas a nivel nacional, las cuales se sometieron a una evaluación que incluyó una votación pública.
Aun teniendo dos reconocimientos por su actividad comercial (de la Red Mexicana de Franquicias y de CNN Expansión), Argüello se inscribió en la convocatoria nacional, y fue uno de los ganadores.
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Este premio no otorga apoyo económico pero los triunfadores obtienen difusión nacional de su caso de éxito y reciben evaluación objetiva de su idea de negocio.
La cuarta es la vencida
El empresario poblano, explica a E-Consulta que Agua Inmaculada surgió después de tres proyectos que sí funcionaron pero no eran lo que en realidad él quería. Tras sus estudios en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), emprendió una comercializadora, en la que su trabajo era la venta de productos y servicios, como miel o café de grano.
Luego Eymard abrió una empresa de recursos humanos, para colocar personal en empresas. Ahí notó un exceso de desempleo y carencia de puestos de trabajo.
La tercera opción fue un negocio de reparación de computadoras, pero tampoco fue un proyecto que lo sedujera lo suficiente, como para dedicarse a aquello de por vida.
Fue entonces que detectó que el costo de los garrafones de agua era cada vez más elevado, hasta llegar a los 25 o 40 pesos, lo que ocasionaba que no toda la población pudiera consumir el líquido purificado. Así nació Agua Inmaculada, una empresa que genera 36 mil empleos en 14 países, incluyendo México, Panamá y Brasil, y que vende el garrafón de agua en 10 a 12 pesos.
La empresa se convirtió en franquicia, es decir, que Argüello vende el sistema de purificación, el proceso y el permiso para utilizar la marca. Los microempresarios pueden comprar la franquicia con costo desde 50 mil hasta 120 mil pesos.
La marca tiene un ritmo acelerado de crecimiento, pues se calcula que se abren 100 unidades de negocio al mes. Al momento, van acumuladas 7 mil franquicias de la marca, tanto en México como en Sudamérica.
Sí hay oportunidades para los emprendedores
El joven empresario refiere que durante 10 de los 11 años que lleva Agua Inmaculada, hizo reinversión de casi todas las ventas, tanto en maquinaria, optimización de procesos y capacitación de personal, por lo que hasta ahora, empieza a ver realmente las ganancias.
Incluso, Eymard señala que durante los primeros seis meses en los que abrió la empresa, no hubo ventas, por lo que tuvo que ser paciente y perseverante, pues se sabe que al menos el 80 por ciento de los negocios cierran por diferentes factores.
Para el emprendedor, sí hay oportunidades, aunque todo debe empezar por uno mismo. Refiere que ya existe el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), además de otros programas de gobierno que impulsan, mediante financiamientos, a los creadores de ideas.
Aconseja a quienes busquen emprender un negocio, tener claro que se empieza desde cero, y primero hay que volverse experto en el giro, pues “el dinero vendrá por añadidura”. Dice que si primero se buscan las ganancias, entonces vendrá la desesperación y la quiebra.
Anuncia expansión para los siguientes años
Luego de recibir la máxima distinción a los empresarios mexicanos, Argüello señala que se buscará que Agua Inmaculada incursione en los mercados de Europa o África, toda vez que la empresa satisface una necesidad de todos los pobladores del mundo, sin distinción.
También refiere que habrá una inversión millonaria para continuar con la elaboración de garrafones rosas –distintivos de la marca-, así como para modernizar los sistemas de purificación y aumentar las bodegas.
El empresario precisa que Agua Inmaculada cuenta con la certificación ISO 9001-2008, lo que compromete a la marca a continuar con el estándar de calidad, pues es una ventaja sobre la competencia, que en ocasiones no cuida la sanidad del líquido.
“Este reconocimiento refleja el esfuerzo que Agua Inmaculada ha hecho a lo largo de más de 10 años. Fue un concurso reñido y es un esfuerzo que hicimos tras detectar una necesidad. Nosotros generamos autoempleo y empleo, y es una forma de llevar este derecho humano a la gente que más lo necesita”.