Viernes, 22 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Denuncian a la Ibero por discriminación; directivos rechazan acusación

En la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) se dirime el conflicto

Una denuncia por despido injustificado y discriminación laboral contra la Universidad Iberoamericana (UIA) se dirime en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) fue interpuesta por la maestra de teatro, Laura Fernández Vázquez, quien fue separada del cargo que ocupó por once años luego de quedar embarazada y dar a luz.

Autoridades universitarias sostuvieron que no hubo acto discriminatorio contra Laura Fernández ni por el embarazo ni el nacimiento del bebé, sino una reacción a su desempeño como profesora.

Ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) Lala, como es conocida Laura Fernández Vázquez, denunció que al pago de la indemnización por los servicios prestados, reclamado en el juicio laboral interpuesto en julio de 2015, se suma principalmente la demanda de que una trabajadora pueda ejercer su maternidad sin perder su empleo.

El proceso ahora en etapa de pruebas, la titular del grupo “Teatro de la Ibero Puebla” señala directamente a Cecilia Macías, directora del departamento de “Ibero Talleres” de acusarla de “no tener tiempo para su trabajo” luego de que diera a luz y combinara sus labores de crianza con su desempeño en la universidad jesuita.

Lala denunció que aunque su productividad y desempeño fueran redoblados en ese lapso, en los que cumplió en tiempo y forma con cuatro temporadas teatrales, funciones dentro y fuera de la universidad, 50 representaciones en total de cuatro obras diferentes, fue despedida.

En la demanda laboral D-1/387/2015 en la JLCA, Fernández Vázquez señala que pese a sus argumentos expuestos ante Jorge Basaldúa, Director del Centro de Participación y Difusión Universitaria; Carolina Martínez, jefa de Difusión Cultural, y Armando Cárdenas, director de Recursos Humanos, apelando la medida, prometiendo incluso mejorar tiempos y cátedra, la decisión se mantuvo inamovible y el despido fue ordenado en un periodo académico que le impidió prever la falta de ingresos y en medio de un proceso poco transparente, aseveró.

“Lanzaron una convocatoria para buscar profesor para el taller de teatro antes de avisarme a mí que no seguiría al frente. Cuando llamé para preguntar de qué se trataba, se negaron a darme una respuesta inmediata y fue hasta la semana siguiente que me notificaron que no estaba contemplada para trabajar en otoño”, explicó.

Fernández Vázquez cuenta con doctorado y maestría en la Universidad de las Américas Puebla (UDLA). En 2006 la Secretaría de Cultura le otorgó el premio a la Mejor Actriz por la obra “Pecados Mortales” y en 2013 ganó el premio a la Mejor Dirección y Mejor Obra por su puesta en escena de “Calígula”.

Valeria Hoyos Ramos, abogada que representa el caso ante la justicia laboral, sostuvo que al principio del litigio, el presentante legal de la UIA había realizado pláticas conciliatorias, sin embargo el trato fue retirado con el argumento de que Lala era una persona conocida y si se accedía al pago se generaría un antecedente de resolución, por lo que otras personas que han sido separadas del cargo y que laboraban bajo el esquema de honorarios, tendrían derecho a reclamar también indemnización.

La litigante aseguró que Lura Fernández Vázquez sostuvo por 11 años el contrato por la prestación de servicios profesionales, , por lo que se pueden acreditar todos los elementos de una relación laboral formal: salario, horario, órdenes, supervisión, vigilancia, razón por lo que se exige indemnización y prestaciones de ley.

Sólo peleo lo que me corresponde por ley y considero mi responsabilidad sentar un precedente de lo que considero un atropello de los derechos humanos y laborales dentro de la UIA por lo que exijo públicamente la indemnización que por los 11 años de trabajo ininterrumpido me corresponde”, asentó.

No hubo trato discriminatorio, asegura la Ibero

Autoridades universitarias sostuvieron que no hubo acto discriminatorio contra Laura Fernández ni por el embarazo ni el nacimiento del bebé, sino una reacción al desempeño de la profesora.

En entrevista con este medio, Erika Hernández, abogada general de la UIA, y José Enrique Ríos Delgado, Director General de Administración y Finanzas, señalaron que la institución acompañó a Laura en esos meses de gestación y post parto, firmando un acuerdo para flexibilizar su jornada y permitirle cumplir 10 de las 17 semanas laborales que comprende un semestre.

Ríos Delgado aseguró que esta empatía se cumple con todas las madres trabajadoras de esta universidad siguiendo la filosofía de la Compañía de Jesús.

La universidad se maneja con un sentido humanista, hay apoyo a la comunidad académica, para nosotros primero es la persona”, insistió también Hernández.

Ambos administrativos universitarios señalaron que Laura pertenecía a los profesores de asignatura que laboran bajo un contrato de prestación de servicios profesionales por un periodo académico de una materia que no era obligatoria, situación que exime a la universidad de la obligación de renovar el contrato.

La abogada general negó que la interrupción de contratación por 11 años de Laura Vázquez al frente del Taller Teatral que ofrece la universidad, se debiera a su condición de madre y dijo que la decisión de no contratación --- bajo el esquema laboral de prestadora de servicios --- obedeció a evaluaciones de desempeño realizadas por los alumnos.

“La prestación de servicios se interrumpe por otra circunstancia a la que Laura acusa: fue por resultados en evaluaciones que reflejaron un bajo desempeño”, precisó la abogada.

Ana Lydia Flores, directora de Comunicación Institucional, explicó a este medio el proceso: “Luego de las evaluaciones anónimas, se retroalimenta al profesor con las críticas y se propone un plan de crecimiento para mejorar en el desempeño, pero si esto no ocurre, se prescinde de los servicios del profesor. Eso pasó con Lala, ella se embarazó en 2014 pero siguió colaborando hasta 2015, cuando se registraron los incumplimientos como titular de la materia hacia alumnos y taller de teatro”.

“Ese criterio de productividad académica opera para todos: profesoras madres, hombres, mujeres y si existiese transgénero, el trato sería el mismo”, concluyó Ana Lydia Flores.

La UIA Puebla, revelaron los administrativos, en los últimos dos años no registra más de 3 juicios laborales en su contra.

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