Educación
Detecta UNICEF a 250 mil niños y jóvenes sin educación en Puebla
El organismo puso especial atención en localidades con alta presencia de población indígena y rural en condiciones de pobreza
El 13.7 por ciento de los 1.8 millones de niños y jóvenes de entre tres y 24 años de edad en Puebla no asisten a la escuela, según un informe presentado por el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (UNICEF).
A nivel nacional, 4.1 millones de niños y adolescentes no reciben clases, según el reporte “Niños y niñas fuera de la escuela, México” que dio a conocer el organismo internacional este fin de semana.
Para elaborar el reporte, se escogieron localidades con alta presencia de población indígena y rural en condiciones de pobreza. Y lo mismo ocurrió en zonas de mediana y baja inasistencia escolar, con la intención de obtener un contraste en el proceso de exclusión y abandono en ambos contextos.
Los resultados se obtuvieron a partir de 22 grupos de enfoque formados por 207 niñas, niños y adolescentes entre 12 y 17 años, de cinco estados de la República: Puebla, Veracruz, Guerrero, Jalisco y Guanajuato.
De acuerdo con los datos, en Puebla no van a la escuela 251 mil 704 niños y jóvenes, de un total de 1 millón 827 mil 947 personas de ese rango de edad, lo que representa al 13.7 por ciento de la cifra global.
La cantidad de menores de edad que debería asistir a clases equivale a la población de los municipios de Cuautlancingo y San Andrés Cholula, la cual suma 249 mil 515 personas.
En cambio, un millón 568 mil 467 personas en esos rangos de edades sí acuden a las aulas, lo que equivale al 85.5 por ciento.
El porcentaje de ausentismo escolar para el caso de niños de entre 6 y 17 años, asciende a un 9.6 por ciento, cuando el promedio nacional es de 7.3 por ciento, es decir, Puebla supera la media nacional.
Para el caso de los niños en edad de asistir al nivel de secundaria, el porcentaje de inasistencia asciende a un 6.4 por ciento, mientras que el nacional es del 8.1 por ciento.
Unicef señaló que en el país no se han realizado las acciones necesarias para disminuir la desigualdad entre las escuelas públicas y privadas, así como entre los planteles que están en zonas urbanas y los que están en áreas rurales.
Lo anterior, debido a que los datos recabados indican que los niños que habitan en el campo enfrentan mayores dificultades para asistir a un salón de clases.