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El béisbol va en auge en todas las categorías femeniles, por lo que la Escuela de Infantil Drabb entrena a jugadoras desde los cinco hasta los 12 años
En Cuautlancingo se llevaron a cabo las semifinales del llamado “rey de los deportes”, el béisbol, donde se enfrentaron la novena blanquiazul de Golden Drabb, integrada por niñas de la categoría de cinco y seis años contra la Academia Taveras, en un partido lleno de entusiasmo, talento y un envidiable ambiente familiar en las canchas de la Reserva Territorial Quetzalcóatl.
Lejos del resultado, esta escuela ha ido ganando reconocimiento en la región metropolitana, a lo largo de dos años como un espacio donde se promueven valores deportivos y la activación física a temprana edad para niños desde los 5 hasta los 12 años, señaló el manager del equipo Alberto Bustos.
“El objetivo de la escuela es que el niño vaya adaptándose a trabajar en equipo, a aprender valores, a que vayan desarrollando ellos sus habilidades motrices, sus capacidades físicas, sus capacidades coordinativas, a que se integren con los demás compañeros, a que haya ese núcleo de compañerismo entre nuestro propio equipo y los equipos contrarios”.
Alberto Busto invitó a las niñas interesadas en practicar béisbol, donde aseguró que este deporte va en auge en todas las categorías femeniles y se va consolidando en diferentes municipios del estado de Puebla y muestra de lo anterior, es la participación de cuatro peloteras poblanas en el campeonato nacional de béisbol femenil, explicó.
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“A raíz de unos dos años para acá, como que ha habido más auge en niñas que se integran a jugar béisbol, inclusive cuatro peloteras poblanas están en el campeonato nacional femenil, participando desafortunadamente representando a otros estados, porque aquí todavía nos falta ese empuje, aunque en la región de Tepeaca, de Acatlán de Osorio, de Amozoc, de Tehuacán ya hay equipo de mujeres, pero todavía como que no hay ese empuje para ir a selectivos”.
Para Regina y Fabiola la motivación para practicar y jugar cada fin de semana nació del amor que su padre tiene por este deporte desde muy joven: “el béisbol nos gusta porque nuestro papá antes jugaba béisbol. A mí me gusta batear, me sentí muy feliz, hemos hechos amigos”.
Luego del encuentro, Yesen Guevara, de seis años, comentó que lo más importante para ella ha sido encontrar amistades, pero sobre todo el apoyo de su familia: “es muy divertido, y también podemos jugar contra equipos, todo mi equipo me echa apoyo, mis papás, mis abuelos, todos los que vienen a ver, nos apoyan”.