Municipios
Exhiben derrotas del Ejército en Puebla ante huachicoleros
El hackeo masivo “Guacamaya leaks” exhibió que tres derrotas del Ejército en Puebla han sido en la zona que controla Antonio Martínez Fuentes, “El Toñín”, presunto huachicolero y operador del CJNG
Foto / La Silla Rota
PUEBLA.- Hay cuatro municipios en Puebla donde los habitantes no quieren ni al Ejército ni al personal de Seguridad Física de Pemex. O tal vez sí los quieren, pero lejos de sus calles y de su actividad diaria. Tres de ellos, Palmar de Bravo, Quecholac y Acajete, se ubican en el Triángulo Rojo del huachicol, y el cuarto, Esperanza, aunque ligeramente fuera de esa zona, registra una intensa extracción ilegal de hidrocarburo en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
En lugares como éstos, habitantes y crimen organizado agreden a los militares con armas de fuego, machetes, piedras o palos para obligarlos a suspender sus operativos contra el huachicol, trabajos de inteligencia o incluso para obligarlos a conectar mangueras a los ductos de Pemex, según se desprende de la información filtrada por el grupo de hackers Guacamaya a los que La Silla Rota tiene acceso.
Palmar de Bravo, Quecholac y Acajete se encuentran, junto con Acatzingo, Puebla, San Martín Texmelucan, Ciudad Serdán, Yehualtepec, Los Reyes de Juárez, Tecamachalco, Tepeaca, Tehuacán y Cañada Morelos, en la zona que controla Antonio Martínez Fuentes, “El Toñín”, presunto huachicolero y operador del CJNG en Puebla.
En octubre de 2021, la fiscalía de Puebla cateó ranchos en Quecholac y Palmar de Bravo: en la localidad San Bartolomé Coscomaya, Quecholac, ubicó un túnel de 50 metros de longitud y 10 de profundidad, aseguraron un rifle AR-15, cristal y paquetes de marihuana.

LAS AGRESIONES
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tiene documentados al menos 10 casos de agresiones en contra del personal militar en Puebla entre 2015 y 2017, cuando fueron gobernadores Rafael Moreno Valle Rosas, fallecido en condiciones aún poco claras el 24 de diciembre de 2018 junto con su esposa Martha Erika Alonso Hidalgo, y Antonio Gali Fayad, titular del Ejecutivo durante 22 meses entre los años 2016 y 2018.
En el informe la Sedena asienta que, en 2016, según estadísticas de Petróleos Mexicanos, Puebla ocupa el primer lugar nacional en robo de combustible, “una forma de vida adoptada por un considerable número de habitantes de comunidades localizadas a inmediaciones del derecho de vía de los ductos”.
De acuerdo con los informes filtrados por Guacamaya, el 28 de octubre de 2015 en la junta auxiliar San José Bellavista de Palmar de Bravo habitantes agredieron físicamente al personal de Seguridad Física de Pemex y a elementos de la Base de Operaciones Sabino perteneciente al 70/o Batallón de Infantería con sede en el municipio de Xicotepec de Juárez. Estos últimos habían acudido en apoyo a trabajadores de la petrolera, pero fueron despojados de un arma larga y tres cortas.

El 16 de noviembre de 2015, en el municipio Palmar de Bravo, desconocidos dispararon armas de fuego contra elementos de la Base de Operaciones Mixtas Morales instalada para combatir la ordeña y trasiego de combustible robado. Los militares circulaban sobre la carretera Cuacnopalan-Oaxaca, a la altura del paraje Los Limones. Resultó lesionado en el brazo derecho y el abdomen un sargento segundo. Los agresores se dieron a la fuga en un vehículo Ford Tipo Mustang de color negro encontrado horas después abandonado en inmediaciones del sitio del ataque.
El 19 de enero de 2016, en Palmar de Bravo, personal del 80/o Batallón de Infantería asentado en Panotla, Tlaxcala, fue agredido físicamente por habitantes del lugar, que los despojó de su armamento y equipo “recuperado posteriormente, por lo anterior fueron detenidos cinco masculinos como presuntos responsables de referida agresión”. El personal militar había acudido en apoyo a Pemex.

El 30 de junio de 2016, también en Palmar de Bravo, habitantes despojaron de sus armas y teléfonos al personal del 80/o Batallón de Infantería basado en Panotla, Tlaxcala; los militares fueron obligados a conectar una manguera a un ducto de Pemex, filmados y finalmente los agresores les regresaron sus armas y teléfonos.
También en Palmar de Bravo, el 14 de octubre de 2016, personal de la Operación Regional "Palmar de Bravo" del 70/o Batallón de Infantería patrullaban el municipio cuando ubicaron un vehículo abandonado y “al intentar inspeccionar fueron agredidos con piedras y palos por aproximadamente 150 presuntos habitantes del lugar (…) el personal castrense, para evitar una confrontación con los pobladores, realizaron maniobras evasivas, retirándose del lugar”.

El 17 de octubre de 2016, en el municipio Esperanza, personal de la Base de Operaciones Romero del 44/o Batallón de Infantería de Ixhuatlán del Sureste, Veracruz, “al efectuar reconocimientos terrestres provocó la molestia de los pobladores quienes hicieron sonar las campanas de la iglesia del lugar, optando el personal militar a retirarse a su base hasta donde llegaron los pobladores con los rostros cubiertos” y con machetes y palos agredieron al personal militar dañando dos vehículos zibar propiedad de Pemex.
El 4 de diciembre de 2016, en Quecholac, Puebla, personal de la Base de Operaciones Brito del 70/o Batallón de Infantería, destacado en Xicotepec de Juárez, realizaba reconocimientos terrestres en apoyo a Pemex cuando fue sorprendido por alrededor de “300 habitantes quienes intentaron agredirlos con palos y piedras, optando el personal militar a retirarse del lugar para evitar una confrontación que pusiera en riesgo a la población civil y al personal militar. No se registraron mayores incidentes”.

El 9 de enero de 2017 en Palmar de Bravo, personal de la Base de Operaciones Villalana del 99/o Batallón de Infantería basado en Matías Romero, Oaxaca, apoyó a personal de Pemex que detectó una baja de presión en un ducto. Fueron agredidos con piedras y palos por habitantes del lugar, por lo que “el personal militar se retiró del lugar con el fin de evitar una confrontación con los pobladores, resultando dañando únicamente los cristales de un vehículo Zibar propiedad de Pemex”.
En Quecholac, el 28 de enero de 2017, personal de Seguridad Física de Pemex y de la Base de Operaciones Casas perteneciente al 99/o Batallón de Infantería de Matías Romero, Oaxaca, apoyó a Pemex en la detección de un grupo de individuos y 7 vehículos sobre el derecho de vía del poliducto Minatitlán-México. Al verse descubiertos, abandonaron los vehículos y se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Al intentar retirar los vehículos asegurados, se agrega en el documento de la Sedena, 5 presentaron fallas mecánicas cuando intentaron encenderlos, por lo que trasladaron sólo a dos hasta el Arco de Seguridad Palmar de Bravo.
“Durante el traslado de los vehículos asegurados personal de Seguridad Física de Pemex y Militar fue agredido con disparos de arma de fuego por individuos desconocidos que se trasladaban en 5 vehículos de diferentes características; repelieron la agresión y los agresores se dieron a la fuga con rumbo desconocido”.
El 29 de enero de 2017, en el municipio de Acajete, personal de Seguridad Física de Pemex, elementos de la Policía Estatal Preventiva y de la Base de Operaciones “Valdez” perteneciente al 99/o Batallón de Infantería de Matías Romero, Oaxaca fueron agredidos a balazos por aproximadamente 14 desconocidos que se transportaban en dos vehículos de diferentes características; repelieron la agresión Seguridad física de Pemex y la Policía Estatal Preventiva.
Los agresores hicieron impacto cuatro veces en la unidad de Pemex y 10 en la patrulla de la Policía Estatal Preventiva.

Los Papeles de la Sedena, como también se ha llamado a la filtración de Guacamaya, registraron que el 14 de julio de 2015, en Tepeaca, el Ejército detuvo a teniente retirado Marco Antonio Estrada López, director de la Policía Estatal Preventiva en el gobierno de Rafael Moreno Valle, así como a Tomás Méndez Lozano, jefe del Grupo de Operaciones Especiales, por su presunta relación con el robo de hidrocarburos en Palmar de Bravo, Quecholac y Esperanza, tres de los municipios en donde se agrede al personal del Ejército.
