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Sociedad
La sobreviviente de violencia acida indicó a las mujeres de Atlixco que también la vergüenza mata, invitándolas a denunciar todo tipo de agresiones no solo el 8 de marzo
Foto / Agencia Enfoque
"Soy María Elena Ríos Ortiz, sobreviviente de violencia ácida; no la saxofonista quemada, soy Malena una mujer que se siente libre tocando el saxofón y que por ello vivió un intento de feminicidio", relató en plática con otras mujeres en el patio de palacio municipal de Atlixco.
Malena, hoy activista, se presentó en el municipio poblano el pasado jueves como parte de las actividades conmemorativas en torno al Día Internacional de la Mujer.
Ante la mirada de hombres y mujeres, algunas niñas también, Malena Ríos realizó de forma verbal una línea de tiempo del antes y después del ataque con ácido del que fue objeto y por el cual continúa envuelta en un litigio, pero sobre todo sanando sus cicatrices físicas, mentales y emocionales.
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Aseguró que sus atacantes no solo quemaron su cuerpo, también sus sueños y planes como el de tener una familia, pero aseguró que se está encargando de recuperar y reconstruir muchos de ellos, pues el miedo ha sido el más fuerte impulsor para lograrlo.
Por lo que pidió a quienes asistieron, principalmente a las mujeres que viven algún tipo de violencia, que utilicen el miedo para salir de ella:
"[…] porque la vergüenza mata, si yo no hubiera tenido vergüenza de contarle a mi familia las diferentes formas de violencia que vivía, no hubiera estado a punto de morir", señaló.
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Fue un 9 de septiembre de 2019 cuando un par de hombres, albañiles de oficio, habrían sido contratados por su expareja, el entonces diputado de extracción priista Juan Antonio Vera Carrizal. El par le arrojó a Malena ácído 90 por ciento puro, quemándole el 98 por ciento del cuerpo.
Relató que este ataque le costó al autor materia 30 mil pesos, donde la idea era que ella no sobreviviera, pero no fue así. Ahora se enfoca en dar pláticas para despertar los volcanes interiores de cada mujer violentada.
"Cuando entré a Atlixco sobre el bulevar vi el volcán y pensé en el día en que las mujeres despertemos como un volcán para recuperar lo que se nos ha negado en este sistema patriarcal, las cosas van a cambiar, no habrá necesidad de crear leyes como la mía, como la Olimpia, como ninguna porque ya no serán necesarias", compartió.
Enumeró también todas las formas de violencia de las que ha sido objeto desde antes del ataque y después del mismo, pues en redes sociales indicó que se hace mofa de ella y de su caso, acusándola de pintarse las huellas del ácido, de ser narcotraficante, de pedir la retribución del con altas cantidades de dinero y otras cosas.
Tras contar su historia, agradeció al ayuntamiento del municipio no solo por la invitación, sino también por generar este tipo encuentros, ya que existen mujeres que al escuchar su caso, verla en persona y saber que es real, pierden el miedo y la vergüenza para cambiar su vida.
"Si es importante alzar la voz y exigir, pero también es importante guardar silencio y escuchar. A mí, ser música me ha servido para eso, porque cuando tocas debes saber escuchar a los demás que están contigo creando una melodía así, escuchando te puedes dar cuenta cuando alguno toca enojado o triste, es igual en la vida, que es una gran orquesta, y hay que aprender a escucharla", finalizó. (EG).