Te puede interesar:
Museo de Santa Mónica y de Santa Rosa; legado de arte y religió...
Cultura
LA capital poblana recibe por segunda vez la obra, acercando el arte al espacio público
Último día para ver La Última Cena El Cuadro Viviente en el Paseo Bravo
Foto: Agencia Gran Angular
Este domingo 20 de abril finalizan las proyecciones del cortometraje La Última Cena: El Cuadro Viviente en el Paseo Bravo, en el Centro Histórico de Puebla. La muestra, gratuita y abierta al público, ofrece una versión cinematográfica de la emblemática pintura de Leonardo Da Vinci, con funciones cada 30 minutos entre las 20:00 y 22:30 horas, frente al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
El cortometraje, dirigido por Armondo Linus Acosta, forma parte de una experiencia inmersiva que rinde homenaje al genio del Renacimiento, a 500 años de su fallecimiento. La obra revive con detalle a Jesucristo y los doce apóstoles, mediante una producción grabada en cámara lenta extrema que permite observar los matices y gestos de la escena original.
Para su realización, Acosta reunió a artistas reconocidos en el ámbito cinematográfico internacional: el director de fotografía Vittorio Storaro, el diseñador de producción Dante Ferretti y la decoradora Francesca Lo Schiavo. Los tres han sido galardonados con premios Óscar y participaron en el diseño visual de esta pieza audiovisual, que se ha presentado en países como Italia, España, Bélgica y México.
La duración de la proyección es de nueve minutos. Durante ese tiempo, el público observa cómo los personajes de la pintura respiran, parpadean y se mueven, transformando el cuadro en una pieza tridimensional que trasciende la representación estática del original pintado en el siglo XV.
Te puede interesar:
Museo de Santa Mónica y de Santa Rosa; legado de arte y religió...
Desde su instalación esta Semana Santa, la propuesta atrajo tanto a locales como a visitantes. Su ubicación en uno de los espacios más transitados del Centro Histórico permitió el acceso a una audiencia amplia, sin necesidad de adquirir boletos o cumplir con requisitos previos.
Aunque ya se había presentado anteriormente en territorio nacional, esta es la segunda ocasión en que Puebla recibe la obra, consolidando su presencia en circuitos culturales relevantes a nivel internacional. La elección del Paseo Bravo como sede también responde a la búsqueda de acercar las artes visuales a espacios públicos.
Las funciones de hoy marcan el cierre de esta muestra itinerante. Quienes deseen presenciar la última jornada podrán hacerlo sin costo, acudiendo a cualquiera de las seis proyecciones programadas, en un entorno que combina patrimonio histórico y arte digital. (LV)