Te puede interesar:
Puebla, entre los estados más lluviosos del país; supera promed...
Municipios
Los albergues recibieron despensas y cobijas, pero persisten necesidades como agua y alimentos preparados
Aspecto de un albergue para atender a afectados por lluvias
Foto / Samadhi Ortiz
En las comunidades más golpeadas por las lluvias, el daño no sólo fue material, sino también productivo. Decenas de familias perdieron animales de corral —aves, cerdos y ganado menor— que fueron arrastrados por la corriente o murieron ahogados en los corrales anegados. Para muchos, estos animales representaban su único sustento y fuente de ingresos.
Las cosechas de temporal también resultaron devastadas. Milpas, huertos y cafetales quedaron cubiertos por lodo o totalmente perdidos tras el desbordamiento de los ríos. Agricultores advirtieron que la pérdida de siembras afectará la producción de los próximos meses si no se implementan apoyos inmediatos. Hasta la edición de esta nota, no existía un censo oficial que cuantificara la magnitud del daño agrícola.
En respuesta, las autoridades habilitaron varios albergues en Huauchinango, Xicotepec y municipios cercanos. El recinto ferial se convirtió en uno de los principales centros de resguardo, donde el DIF estatal y municipal distribuyeron despensas, colchonetas, agua embotellada y cobijas. Brigadas de salud acudieron a revisar a los niños y adultos mayores que presentaban signos de hipotermia o infecciones respiratorias.

Te puede interesar:
Puebla, entre los estados más lluviosos del país; supera promed...
Los alimentos básicos entregados incluyeron arroz, frijol, atún y enlatados. En algunos puntos, las propias comunidades organizaron cocinas improvisadas donde se sirvieron caldos, sopas y arroz con verduras, elaborados con lo que había disponible. Aun así, las autoridades reconocieron que persistía la necesidad de víveres frescos, productos para bebés y medicamentos esenciales.
El abasto de agua potable continuó siendo una de las mayores preocupaciones. En varios albergues se dependía de pipas enviadas desde municipios cercanos y de la colaboración de organizaciones civiles. Las lluvias continuas también complicaron la llegada de combustible para generadores eléctricos y cocinas comunitarias.
Las principales carencias señaladas por los coordinadores de los refugios fueron alimentos preparados listos para consumo, medicamentos básicos y ropa seca. Se hizo un llamado a la población a donar a los centros de acopio oficiales y evitar el envío de ayuda por canales no verificados.
Tanto autoridades como organizaciones humanitarias coincidieron en que, una vez superada la emergencia inmediata, será indispensable realizar censos precisos de pérdidas pecuarias y agrícolas. Esto permitirá planear apoyos económicos y en especie para la reactivación de la producción local, sin dejar de lado la atención continua a las familias que aún dependen de los albergues. (MIG)
Te puede interesar:
Lluvias golpean norte de Puebla: 9 muertos y 8 desaparecidos