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Nación
La empresa española se constituyó en México como Sociedad Anónima Promotora de Inversión
Roberto Monturiol, dueño de XY Booster: imagen ilustrativa
Foto: e-consulta
Tras recibir las pruebas de un fraude millonario por parte de la empresa española XY Booster, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) remitió el caso a la Fiscalía de Asuntos Especiales.
Entre los afectados por el fraude se encuentran dos grupos principales: adultos mayores —40 por ciento—, con montos que oscilan entre los 50 mil a los 800 mil pesos por persona, y empresarios que invirtieron de 10 a 30 mdp cada uno solo en un par de meses.
Acorde con medios nacionales de acuerdo con las cifras denunciadas el megafraude puede alcanzar los mil millones de pesos (mdp).
Su llegada a la Fiscalía de Asuntos Especiales se determinó por la fiscal Bertha Elena Luján Uranga, exdiputada de la Asamblea Constituyente capitalina; consideró que el caso es de alto impacto social y debe llevarse de forma prioritaria y atendiendo su complejidad.
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Den los adultos mayores defraudados, habrían utilizado su dinero o las ganancias que esperaban de su inversión para diversos destinos, entre ellos operaciones neurológica y saldar hipotecas, apuntaron testimonios que recibió la Procuraduría de la CDMX, a los que accedió La Crónica.
“Una primera víctima ha sucumbido luego de meses y meses de depresión”, resaltó el medio respecto a una persona de la tercera edad que no pudo narrar su situación; murió antes del 1 de noviembre.
Las primeras denuncias contra XY Booster se rechazaron por la autoridad ministerial debido a la complejidad del caso, pero los grandes inversionistas contrataron abogados especialistas y la situación se aclaró lo suficiente para el avance del procedimiento legal.
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La empresa española se constituyó en México como una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) y prometió hacer crecer el dinero de sus clientes en inversiones con rendimientos significativamente altos.
Sus cifras de rendimiento fueron más competitivas que las de otras compañías y XY Booster trabajó en su imagen con oficinas lujosas, reuniones y catas de vino, por lo que creció rápidamente dentro del sector.
Acorde con La Crónica, la burbuja de esta SAPI duró un año y medio: primero atrajo a las personas al contratar a asesores financieros de bancos mexicanos, quienes se unieron con sus clientes habituales.
Mostró informes de crecimiento a los adultos mayores y mantuvo la buena fachada hasta que se sumaron inversores millonarios y comenzó la caída del esquema con anomalías.
Inició en junio de este año con la falta de pagos a los empleados comenzó a sospecharse un fraude; para julio XY Booster vació sus instalaciones, desapareció sedes y cortó todo contacto con sus clientes.
Tras esta movilización, los inversionistas no pudieron retirar su dinero y no recibieron más respuestas que algunas palabras sobre mantener la calma de parte del fundador de la empresa, Roberto Monturiol.
Previo a este 3 de noviembre se sospechó que la cifra de dinero defraudado era de 800 mdp.
Medios nacionales apuntaron que la empresa española es sólo uno de varios fraudes financieros institucionalizados que existen en México, que dejan a cientos de personas en la ruina ya que los perpetradores aprovechan vacíos normativos y desaparecen sin dejar rastro.
Estos fraudes funcionan debido a las promesas de rendimientos alto, contratos bien redactados, presencia en redes sociales y un supuesto respaldo institucional, pero solo simulan operaciones legales.
María Fernanda Buergo Gómez del despacho Buergo Gómez Abogados, señaló que recibe múltiples testimonios coincidentes de personas persuadidas con contratos formalmente válidos.
Detalló que las víctimas reciben pagos durante algunos meses y luego enfrentan evasivas, cambios de razón social, cierres de oficinas y silencio total.
Con información de Crónica, El Financiero y Eficiencia Informativa (JRLM)