Te puede interesar:
Empleos decembrinos: ¿precariedad u oportunidad? Ibero Puebla lo...
Educación
Arturo González González invitó reflexionar sobre la devoción guadalupana en esta fecha
Virgen de Guadalupe
Foto: Cortesía
Hace más de 400 años, en el cerro del Tepeyac, un campesino chichimeca fue testigo y portador de una de las apariciones más significativas para la fe católica mexicana: la Virgen María se presentó ante el pueblo mexicano a través de la tilma de San Juan Diego, como prueba de su fe y devoción. Desde entonces, la imagen de María de Guadalupe es una de las más veneradas en México y el continente.
A 439 años de esas primeras apariciones del 12 de diciembre, Arturo González González, director del Centro de Formación y Acompañamiento para el Desarrollo Integral (CFADI) de la Ibero Puebla y miembro de la consulta jesuita de la Universidad, remarcó que es un día profundamente significativo para México y para todo el continente.
Así lo expresó al reflexionar sobre la devoción guadalupana y su sentido espiritual en la vida cotidiana.
El académico señaló que el pueblo mexicano es “más mariano que cristiano”, pues en María se reconoce la dimensión femenina de Dios: su ternura, su amor y su cercanía.
Te puede interesar:
Empleos decembrinos: ¿precariedad u oportunidad? Ibero Puebla lo...

La Virgen de Guadalupe, dijo, encarna esa presencia materna que invita a confiar en un Dios bueno que camina con cada persona. Su mensaje “¿No estoy yo aquí, que soy tu madre?” sigue siendo un llamado a la esperanza.
Así como se apareció a San Juan Diego, la Virgen también se hace presente en la vida de quienes atraviesan dificultades, acompañando necesidades y preocupaciones.
Para González González, SJ, María es ante todo una cuidadora, y esta fecha invita a seguir su ejemplo cuidándonos unos a otros, sacando la ternura y el amor que todas las personas llevan dentro.
Te puede interesar:
Ibero Puebla y Canaco Servytur San Martín Texmelucan firman conv...
La figura guadalupana, subrayó, es uno de los símbolos más poderosos de la identidad mexicana. Su presencia ha acompañado la historia, la cultura y la espiritualidad del país, convirtiéndose en un emblema de protección, unidad y fortaleza para millones de creyentes.
En este día, el académico recordó que el pueblo mexicano se compromete nuevamente a caminar junto a Jesús, reconociendo en la Virgen a quien guía hacia la bondad, la solidaridad y el amor al prójimo. (DFD)