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Educación
La académica Adriana Duarte Romero reflexionó sobre el papel de las fiestas decembrinas en la vida familiar
Adriana Duarte Romero, académica de la Ibero Puebla
Foto: Cortesía
Las fiestas decembrinas ofrecen un escenario único para reencontrarse, convivir y fortalecer vínculos afectivos. Así lo señaló Adriana Duarte Romero, coordinadora de la Licenciatura en Psicología de la Ibero Puebla, al reflexionar sobre el papel que juegan estos rituales en la vida familiar y en la posibilidad de reconciliarse con los seres queridos.
La académica explicó que las celebraciones navideñas forman parte de rituales que permiten hacer aquello que no siempre es posible en la cotidianidad: comer en abundancia, reunirse con la familia, convivir sin prisa y hacer una pausa en el trabajo. Estos elementos crean un ambiente propicio para explorar nuevas formas de relacionarse y para que surjan valores que, en la rutina diaria, pueden quedar relegados.

Los rituales, añadió, funcionan como espacios en los que las personas pueden colocar en el centro aquello que es verdaderamente importante: la comunidad, los afectos y los vínculos. En esta temporada, esos valores pueden aflorar y volverse guía para convivir con respeto e integración, e incluso para abrir la puerta al perdón cuando ha habido distancias o conflictos.
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Duarte Romero recordó que la Navidad y el Año Nuevo son momentos que invitan a recordar que nadie puede vivir solo. Estar acompañados por familia y seres queridos es parte esencial de la experiencia humana, y estas fechas permiten reconocerlo y compartir desde ese lugar.

Para propiciar una verdadera reconciliación familiar, la académica propuso reconocer que todas las personas cometen errores y que es importante asumirlos con sinceridad. La reconciliación, enfatizó, no debe ser solo un acto momentáneo para pasar la cena en armonía, sino un compromiso auténtico para mantener la cordialidad y la cercanía durante el resto del año. (DFD)