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Nación
El empresario pasó de una amistad con el expresidente Andrés Manuel López Obrador a ataques en redes sociales
En la gráfica, la presidenta Claudia Sheinbaum, el expresidente AMLO y Ricardo Salinas, dueño de TV Azteca
Foto / e-consulta
Ricardo Benjamín Salinas Pliego no sólo es conocido por ser el dueño de TV Azteca o ser presidente de las empresas de Grupo Salinas, sino que se hizo un nicho entre los usuarios de X como un combativo y ácido crítico de cada decisión y escándalo de la Cuarta Transformación.
En los últimos años, el empresario se resistió hasta los últimos medios para no pagar el adeudo que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le reclama. Hasta fechas recientes, el adeudo asciende a 32 mil millones de pesos.
La relación de Ricardo Salinas Pliego y el Estado mexicano es tan áspera, que resultaría difícil creer que el millonario alguna vez llegó a entablar amistad con el arquitecto de la Cuarta Transformación: el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

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Para poder entender esta breve, pero estrecha relación y su naufragio, es preciso entender las circunstancias que acercaron a Ricardo Salinas Pliego a la danza del cabildeo entre la esfera empresarial y la política.
Una de las empresas más icónicas entre las que posee el empresario es TV Azteca, la cual era una televisora estatal hasta 1993, cuando fue privatizada, y que Ricardo Salinas Pliego compró por 32 mil 132 millones de pesos.
El hermano del entonces presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, Raúl Salinas de Gortari, facilitó créditos para que el magnate pudiera hacer la adquisición. Desde entonces, Ricardo Salinas mantuvo cercanía con el Gobierno de México durante varias administraciones presidenciales.
Durante el mandato de Enrique Peña Nieto, Ricardo Salinas Pliego obtuvo contratos con Pemex, a través de una de sus múltiples empresas, Typhoon Offshore, SAPI, CV. La corporación se dedicaba al mantenimiento en instalaciones petroleras mar adentro y a dar servicios a pozos.
Llegadas las elecciones de 2018, Ricardo Salinas Pliego mantuvo su cercanía con el candidato y fundador del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador.
En un principio, el expresidente estuvo dispuesto a escuchar las propuestas y sugerencias del magnate. En un punto, Andrés Manuel López Obrador llegó a visitar a Ricardo Salinas Pliego directamente a las oficinas de TV Azteca para charlar e intercambiar opiniones.
En el mismo año de cambio de gobierno, AMLO declaró que: “No todo el que tiene es malvado, sólo estoy en contra de la riqueza mal habida. El director de esta fundación (Ricardo Salinas Pliego) tiene dinero, pero tiene dimensión social”.

De la mano del gobierno de la Cuarta Trasformación, Ricardo Salinas Pliego fundó el Consejo Asesor Empresarial, en el que llegaron a participar Bernardo Gómez, copresidente de Televisa; Olegario Vázquez Aldir, presidente de grupo Ángeles y Carlos Hank González, director del grupo financiero Banorte, entre otros.
El objetivo de la agrupación fue transmitir y aconsejar al gobierno sobre las preocupaciones e intereses empresariales para el desarrollo económico.
Durante 2022, Andrés Manuel López Obrador se vio envuelto en polémicas que cuestionaron su congruencia en cuanto a su política de austeridad, a lo que el entonces mandatario arremetió deslindándose de los escándalos.
Entre los movimientos del expresidente, se reveló una lista de empresas beneficiadas al mantener contratos con el estado, en la que destacó en tercer lugar Typhoon Ofshore SAPI de CV.
La empresa dedicada al mantenimiento y servicio a plataformas petroleras recibió cerca de 5 mil 248 millones pesos por contratos con Pemex, y en 2021 la friolera ascendió a 11 mil 491 millones de pesos, lo que significó un exponencial aumento en las ganancias del multimillonario.
A pesar de las ganancias, las charlas y la validación de la opinión de Ricardo Salinas Pliego en la política de Morena, las cosas fueron deteriorándose.
Desde 2021, Ricardo Salinas Pliego se vio envuelto en una investigación por parte del SAT por adeudos en impuestos que sus empresas acarreaban desde 2008.
El entonces amigo de la 4T fue separándose del seno de la misma, y recrudeció progresivamente su discurso contra la administración gubernamental.
Ricardo Salinas Pliego llegó a negar su adeudo, al argumentar que él ya pagaba impuestos obscenos al fisco.
Sin embargo, cuando Andrés Manuel López Obrador fue cuestionado públicamente sobre el tópico, este se deslindó mencionando que no era una cuestión personal. Después de la salida de Raquel Buenrostro de la entidad fiscal, el dueño de TV Azteca abonó un pago de 2 mil 800 millones de pesos a su deuda.
Finalmente, la relación entre la administración de AMLO y el multimillonario se erosionaron, a través de una escalada de declaraciones en internet, mayoritariamente en X.
Ricardo Salinas Pliego popularizó el término “Gobiernícolas” como mote para referirse a los funcionarios gubernamentales y simpatizantes de Morena.
En la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, Ricardo Salinas Pliego dio su brazo a torcer después de que sus recursos para alargar juicios y evadir los pagos dejaron de rendirle frutos, por lo que, en enero de 2026 tuvo que acercarse con las autoridades tributarias y acordar un arreglo para el pago de su deuda.
Finalmente, Ricardo Salinas Pliego pagó un monto de 10 mil 400 millones 630 mil 537 pesos, el más grande ingreso fiscal en la administración de Claudia Sheinbaum, y se acordó el pago de los 32 mil 132 millones 897 mil 658 pesos restantes en 18 pagos. (MIG)
Con información de DW, Infobae, El Universal, Forbes México y El Financiero