Te puede interesar:
Acopio solidario en Puebla busca llegar a 5 toneladas para enviar...
Educación
Exhortan al Consejo Universitario a emitir un pronunciamiento formal de solidaridad con el pueblo cubano
Persona ondeando la bandera de Cuba
Foto: Cortesía @CubaMINREX
Más de 500 integrantes de la comunidad de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) suscribieron un llamamiento en el que exhortan al Consejo Universitario de la institución a emitir un pronunciamiento formal de solidaridad con el pueblo cubano, ante las crecientes presiones del gobierno de Donald Trump contra la isla.
El documento condena la declaración del mandatario estadounidense, quien señaló que Cuba “representa una amenaza” para la seguridad nacional de su país, y la imposición de aranceles a las naciones que le suministren petróleo, medida dirigida principalmente a México, único proveedor actual de la isla.
Los firmantes —entre académicos, trabajadores y personalidades— fundamentan su petición en la historia de la propia institución: recuerdan que la Reforma Universitaria de 1961 nació ligada a un mitin de apoyo a la Revolución Cubana, y que en 1995 la BUAP otorgó el Doctorado Honoris Causa a Fidel Castro. “Por esa razón histórica”, señalan, el máximo órgano colegiado de la universidad tiene el deber de manifestarse.
Este es el llamamiento íntegro que emitieron los universitarios:
Te puede interesar:
Acopio solidario en Puebla busca llegar a 5 toneladas para enviar...
“AL H. CONSEJO UNIVERSITARIO DE LA BUAP
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA DE LA BUAP
¡UNÁMONOS EN LA DEFENSA DEL PUEBLO CUBANO!
“Como es del conocimiento público el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, intenta convertir al hemisferio latinoamericano en un espacio absolutamente sujeto a los intereses de los Estados Unidos, pasando por encima de la soberanía de nuestras naciones, no sólo a través de medidas económicas como la imposición de aranceles desmedidos a los países que no obedezcan sus disposiciones, sino llegando al extremo de la intervención militar, tal como sucedió el 3 de enero en Venezuela, cuando tropas norteamericanas secuestraron al presidente de este país, Nicolás Maduro, y a su esposa Cilia Flores (quienes fueron trasladados a una prisión ubicada en Nueva York) so pretexto de castigar sus vínculos con el narcotráfico.
“Esa inefable operación —que violó de manera flagrante el derecho internacional—se produce a pocas semanas de que el gobierno estadounidense anunciara su decisión de agregar un corolario a la doctrina Monroe, misma que desde 1823 declara tácitamente que todo nuestro continente es una esfera que pertenece a los Estados Unidos, bajo el ignominioso lema de “América para los americanos”. En dicho corolario el mandatario norteamericano señala que la actual Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos persigue el objetivo de que este país aplique y reafirme la Doctrina Monroe para “restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”. Con este propósito, se incluyen “acciones preventivas y ofensivas” (tal como sucedió en Venezuela), despliegues selectivos para asegurar la frontera, uso de fuerza letal para combatir cárteles cuando sea necesario, reajuste de la presencia militar global para priorizar el hemisferio, y el fortalecimiento del acceso militar en la región.
“Se trata simplemente de una estrategia mafiosa —como la han calificado diversos analistas, expertos, periodistas, sociólogos, etc. —enderezada a fortalecer el imperialismo norteamericano, en una etapa en la que éste muestra señales inequívocas de decadencia económica, tal como lo pone de relieve su incapacidad de competir exitosamente con China, país que se ha convertido en toda una potencia que cada vez más amenaza con desplazar a Estados Unidos de los principales mercados mundiales.
“Frente a dicho panorama, el presidente Trump ha desatado una ofensiva —política y militar—tendiente a apoderarse de las principales fuentes de petróleo en América Latina (verdadera razón por la que decidió intervenir en Venezuela), en contrapunto a su deseo de poner punto final a experiencia socialista del pueblo cubano, quien ha resistido heroicamente —desde 1959— el bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos. Hace unos días el Presidente Trump declaró que Cuba “representa una amenaza” para la seguridad nacional de Norteamérica, lo cual constituye —como lo expresaron diversos líderes mundiales— una verdadera baladronada: ¿quién puede creer que un país tan pequeño y sin poder económico pueda desafiar a la todavía principal potencia militar del orbe?
“A efecto de cristalizar su amenaza a Cuba, el mandatario estadounidense ordenó imponer aranceles desproporcionados a todas las naciones que suministren petróleo a ese país, obviamente con el propósito de colapsar su economía. El mensaje va dirigido obviamente a México, único país que en la actualidad le proporciona petróleo a la isla, ya que Venezuela ya no está en condiciones de hacerlo desde el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
“Como era de esperar, la derecha mexicana celebra estentóreamente la decisión del gobierno trumpista, presionando a la presidenta Claudia Sheinbaum para que México deje de apoyar a Cuba. Nuestra primera mandataria ha respondido con gran dignidad a las amenazas del imperio, empero, evitando a la vez enfurecerlo, a sabiendas de que la economía de nuestra nación podría resultar sumamente perjudicada caso de que Estados Unidos le aplicara aranceles a sus principales productos de exportación a ese país.
“Ante tal situación, los mexicanos tenemos el deber moral y político de apoyar a nuestros hermanos cubanos, máxime tomando en consideración la gran tradición solidaria que nos une. Nuestro país fue el único que no votó a favor de la resolución de la OEA de condenar al gobierno surgido de la Revolución de 1959, encabezado por Fidel Castro.
“Los universitarios poblanos, desde los tiempos del Colegio del Estado, apoyamos a Cuba, cuando las fuerzas progresistas de este país, encabezadas por Maceo, lucharon por la independencia de su patria frente al imperio español.
“Asimismo, tuvimos un papel relevante en la defensa de Cuba en 1961, cuando los Estados Unidos alentaron el envío de tropas mercenarias para exterminar a la revolución triunfante de 1959. Es de subrayar que el proceso de Reforma Universitaria de la UAP se inicia justamente en 1961, cuando un grupo de estudiantes encabezados por Enrique Cabrera Barroso decidió organizar un mitin de apoyo a la Revolución en el Zócalo, siendo agredidos por un núcleo de universitarios derechistas vinculados al Frente Universitario Anticomunista (FUA). Minutos después, un amplio sector de universitarios salió en defensa de los estudiantes progresistas encabezados por Cabrera, logrando derrotar a sus atacantes. Desde entonces, la gran epopeya de la Revolución Cubana está asociada inextricablemente con la Reforma Universitaria que le permitió a la UAP ingresar a los umbrales del siglo XX.
“Por esa razón histórica, los universitarios de la BUAP tenemos el deber de manifestar nuestra solidaridad con el pueblo cubano, recordando que este órgano colegiado le otorgó el Doctorado Honoris Causa al comandante Fidel Castro Ruz, el 26 de septiembre de 1995. Asimismo, exhortamos al H. Consejo Universitario de nuestra institución a pronunciarse en este sentido.
ATENTAMENTE
FIRMA DE UNIVERSITARIOS
PERSONALIDADES: