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Sociedad
Vómito abundante, diarrea, náuseas, mareo y fiebre fueron algunos de los síntomas reportados
Alumnos de la Universidad de las Ciencias Policiales y de la Seguridad de Puebla
Foto: Facebook Universidad de las Ciencias Policiales y de la Seguridad de Puebla
Una intoxicación masiva presuntamente relacionada con el consumo de alimentos en mal estado o contaminados, se registró la tarde del miércoles en la Universidad de las Ciencias Policiales y de la Seguridad de Puebla (UCIPS), con sede en Amozoc.
Vómito abundante, diarrea, náuseas, mareo y fiebre fueron las reacciones que minutos después de la hora de la comida presentaron decenas de cadetes y elementos de la institución.
“Muchos de los compañeros se desvanecieron; estaban muy débiles. El malestar comenzó después de la hora de la comida”, relató uno de los afectados, testigo de la contingencia sanitaria de la UCIPS.
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Los testimonios recabados señalaron que ante la magnitud de la intoxicación varios elementos se trasladaron por sus propios medios para recibir atención médica, debido a lo que describieron como una falta de capacidad de respuesta inmediata por parte de la UCIPS. Para ellos la contingencia rebasó a la institución.
Fue hasta más tarde cuando ambulancias externas llegaron a las instalaciones y atendieron a quienes aún presentaban síntomas. “Tuvieron que pedir apoyo de servicios médicos y ambulancias externas porque no estaban preparados para enfrentar esta contingencia”, expresó uno de los asistentes.
Los testimonios coincidieron en que el personal médico y las unidades de emergencia con que contaba la Universidad de las Ciencias Policiales y de la Seguridad de Puebla resultaron insuficientes frente al número de intoxicados, lo que insistieron evidenció carencias en sus protocolos internos de respuesta.
Comida contaminada en la UCIPS
El menú que se sirvió en el comedor de la UCIPS consistió en ensalada de lechuga, guisado de carne de puerco, frijoles y agua.
Dichos alimentos son señalados como el posible origen de la intoxicación colectiva, por lo que surge la interrogante sobre las condiciones de manejo, conservación, refrigeración y preparación en las que fueron servidos a la comunidad educativa.
Las sospechas recaen sobre una posible contaminación de alguno de estos productos —carne de puerco, verduras o agua—, lo que deberá ser investigado para determinar si existieron fallas atribuibles al proveedor del servicio de alimentos o al personal responsable de la supervisión sanitaria del comedor.
Las autoridades educativas y de salud tendrán la tarea de esclarecer si existió alguna falla en la cadena de suministro, el almacenamiento o la preparación de los alimentos.
En un comunicado del miércoles 29 de julio, la UCIPS reconoció que “algunos integrantes de la comunidad educativa registraron malestares gastrointestinales” y aseguró haber implementado “acciones inmediatas para priorizar la salud y el bienestar de las personas afectadas”, además de garantizar “la atención médica oportuna”.
El documento oficial señaló que el personal de salud universitaria y de gestión médica brindó “atención inmediata, valoración y seguimiento puntual a todo el personal y cadetes que presentaron síntomas”. La institución indicó que activaron los protocolos para salvaguardar la salud colectiva y que analizan “las causas de este incidente a fin de tomar medidas correctivas inmediatas”.
La versión institucional contrasta con los testimonios de quienes vivieron la intoxicación desde el interior de la academia y describieron un escenario de desborde, demora en la llegada de ambulancias externas y falta de personal médico para atender a los afectados.
La institución deberá investigar a fondo la actuación del proveedor del servicio de alimentos y del personal encargado de la supervisión sanitaria del comedor, a fin de determinar responsabilidades y evitar que un hecho de esta naturaleza vuelva a poner en riesgo la salud de cadetes y trabajadores de la Universidad de las Ciencias Policiales y de la Seguridad del Estado de Puebla.
(JRLM)