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Educación
La suspensión de un docente señalado de acoso provocó la falta de clases en la primaria
Primaria de Tlachichuca, bloqueada por padres de familia
Foto: Anahí Valdéz
Por estar durante cuatro años sin docente padres y madres de familia de la escuela primaria Francisco I. Madero en la comunidad de Los Álamos Tepetitlán del municipio de Tlachichuca, bloquearon la entrada de la institución y exigieron a la Secretaría de Educación Pública (SEP) una solución.
Acorde con Beatriz Romero, madre de una alumna de la escuela primaria Francisco I. Madero, el conflicto se originó en 2022 cuando el maestro Rubén Romero Ortiz fue acusado de acoso escolar, por lo que se inició un proceso administrativo en su contra y determinaron su separación del cargo.

Los tutores de inmediato solicitaron se cubriera la vacante pues los estudiantes perdían clases importantes, pero el director David Hernández Ibarra sostuvo que tramitó una serie de oficios a la SEP sin obtener respuesta.
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El proceso de jubilación del directivo impidió dar seguimiento al caso y en julio de 2026 terminó la relación de David Hernández Ibarra con la escuela primaria, sin resolver las dificultades denunciadas.
Por ello hoy colocaron carteles en la fachada del plantel de Tlachichuca en que pidieron la intervención de SEP de Puebla para garantizar clases presenciales de calidad con la plantilla docente completa.

Cerca del mediodía, la madre de familia comentó que una comitiva de la dependencia estatal acudió a Los Álamos Tepetitlán para dar cuenta de la situación que viven los estudiantes por la falta de atención escolar.
Para asegurar la atención los manifestantes pidieron a los funcionarios firmar un acta en que se comprometieron a enviar un maestro de manera inmediata, pero mencionaron que hasta el momento de publicar esta nota no les brindaron información o fecha exacta sobre cuándo podría integrarse el nuevo educador.
A dos días del inicio del ciclo escolar 2026-2027, alumnos del preescolar Enrique González Martínez, ubicado en la comunidad de Cacaloxúchitl, perteneciente al municipio de Huaquechula, permanecen sin clases debido al conflicto entre padres de familia y autoridades educativas, derivado de cambios en la organización de los grupos y de la falta de acuerdos con la dirección del plantel.
La inconformidad comenzó desde antes del regreso a las aulas, luego de que padres de familia señalaran que la directora determinó reorganizar los grupos para el nuevo ciclo escolar, decisión que provocó el rechazo de una parte de la comunidad educativa.
Los inconformes sostienen que el problema no se limita a la distribución de los alumnos, sino a la manera en que se han tomado decisiones dentro del preescolar, pues aseguran que la dirección no ha considerado al Comité de Padres de Familia ni la forma de organización que tradicionalmente ha mantenido la comunidad.
Entre las consecuencias de la reorganización, los padres mencionaron el caso de materiales y equipos adquiridos directamente por cada grupo. Uno de los ejemplos es un proyector comprado por padres de alumnos de tercer grado, quienes consideran que, ante la modificación de los grupos, debe establecerse claramente quién podrá utilizar los bienes adquiridos con sus aportaciones.
El conflicto ya había provocado una protesta el viernes 28 de agosto, cuando padres cerraron temporalmente las instalaciones. Ese día intervino el delegado de Gobernación de la Microregión 22, Adrián Vergara Gómez, con quien se acordó establecer una mesa de trabajo para buscar una solución.
Sin embargo, este lunes, con el inicio formal del ciclo escolar, el conflicto continuó. Los padres acusaron a la supervisora escolar Josefina Nieva de asumir una actitud poco conciliadora durante el intento de diálogo y de desconocer la representación del comité y de la comisión designada por las familias.
De acuerdo con los inconformes, la supervisora les señaló que no representaban autoridad alguna y advirtió sobre posibles implicaciones legales derivadas de mantener la protesta en las instalaciones escolares.
La falta de acuerdos ha provocado que los menores no puedan incorporarse a las aulas y que, transcurridos ya dos días del nuevo ciclo escolar, las actividades académicas continúen suspendidas.
Los padres mantienen su exigencia de que intervengan autoridades de mayor nivel de la Secretaría de Educación Pública y se establezca una mesa de diálogo en la que sean escuchados antes de definir la organización definitiva de los grupos.
Hasta el momento no existe una fecha para la reanudación de clases, por lo que el conflicto administrativo mantiene sin actividades escolares a los alumnos del preescolar Enrique González Martínez.
Mientras para muchas comunidades del estado de Puebla ya inició el ciclo escolar 2026-2027, en la comunidad de Rancho Nuevo, perteneciente al municipio de Chichiquila, las clases permanecen suspendidas luego de que padres de familia cerraran las instalaciones de la escuela primaria de la localidad.
Los padres de familia manifiestan su inconformidad por presuntos malos tratos hacia los alumnos y solicitan ante la Secretaría de Educación Pública (SEP) el cambio de todo el personal educativo de la institución.
Ante esta situación, el director del plantel hizo entrega de las instalaciones a los padres de familia y señaló que el caso deberá ser canalizado ante las autoridades educativas correspondientes para su atención.
Este martes se cumple el segundo día con las clases suspendidas en la institución. Los padres de familia advirtieron que, si no se realiza el cambio del personal docente, continuarán manteniendo cerradas las instalaciones.
Durante la jornada, el presidente municipal de Chichiquila y el delegado de Gobernación, David González Reyes, acudieron a la comunidad para dialogar con los padres de familia y conocer de primera mano sus inquietudes, con el objetivo de buscar una solución al conflicto.
Como resultado del diálogo, se acordó solicitar una mesa de trabajo ante la Secretaría de Gobernación, en la que participen el comité de padres de familia, el presidente municipal y autoridades de la Secretaría de Educación Pública.
Uno de los principales planteamientos de los padres de familia es el cambio de todo el personal docente de la institución.
Mientras las autoridades estatales dan seguimiento al caso, la escuela continuará cerrada y permanecerá bajo resguardo de elementos de Seguridad Pública y Policía Estatal.
(JRLM)