Según la teoría y la experiencia a nivel nacional y global, las labores de inteligencia se llevan a cabo con éxito si se realizan con personal vestido de civil, independientemente de que tengan como objetivo garantizar la seguridad nacional de un Estado-nación o coadyuvar en materia de seguridad pública.
Esa es la razón por la cual personal de la Central Intelligence Agency (CIA) de los Estados Unidos y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de México no porta uniforme alguno para evitar ser detectado, favoreciendo así el cumplimiento de su misión que básicamente es identificar y prevenir riesgos para su población, su territorio y sus instituciones, aunque a veces se haga cargo de trabajos especiales que tienen que ver con el esclarecimiento de hechos pasados.
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Las labores de investigación transitan por caminos similares a los de la inteligencia, la mayoría de ellas están enfocadas a la recopilación de pruebas y evidencias para esclarecer un hecho que la ley señala como delito, todo bajo el mando y conducción del Ministerio Público según el Artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, razón por la cual se realizan con personal vestido de civil, aunque eventualmente se tengan que poner una prenda con sus logotipos oficiales (normalmente una chamarra) en casos de detención o traslado de un presunto responsable hasta las oficinas del Ministerio Público, ya sea federal o estatal de acuerdo a su ámbito de competencia. Así lo hacían antes los elementos de la División de Investigación de la extinta Policía Federal y hoy lo siguen haciendo los integrantes de la Policía Federal Ministerial de la Fiscalía General de la República y de las 32 policías ministeriales o de investigación a nivel estatal. En el plano internacional, así lo hacen los efectivos del Federal Bureau of Investigation (FBI) y la Drug Enforcement Administration (DEA) de los Estados Unidos.
Cuando se trata de operativos derivados de labores de inteligencia y con mayor frecuencia de trabajos de investigación, el personal responsable de los mismos es apoyado por unidades especiales de intervención o grupos tipo Special Weapons And Tactics (SWAT). Regularmente su función en la escena del crimen es para asegurarse de que la información sea explotada al máximo y que la cadena de custodia cumpla con todos los protocolos. No obstante, la importancia de la operación, el personal de Inteligencia o de investigación presente en el lugar de los hechos seguirá vistiendo de civil.
En caso de que las corporaciones de policía lleven a cabo labores de inteligencia e investigación, así como de prevención, disuasión y combate al delito flagrante, las dos primeras funciones las desarrollan elementos vestidos de civil, mientras que las restantes son realizadas por personal uniformado.
A nivel nacional así lo hacía la Policía Federal y en menor proporción la Guardia Nacional, ya que debido a una confusión del ex presidente López Obrador, a las áreas de inteligencia e investigación se les relegó porque se pensaba que por no estar uniformadas de policía eran administrativos que nada tenían que hacer en la calle y hoy los resultados de esta inacción están a la vista. En el plano internacional el Cuerpo Nacional de Policía de España es uno de los mejores ejemplos, ya que el personal de la Comisaría General de Información, encargado de las labores de inteligencia, no porta uniforme de policía y desarrolla su trabajo de forma discreta pero efectiva, mientras que sus trabajos de prevención, disuasión, de proximidad social y de reacción lo hacen policías uniformados conocidos como GEOs.
De lo anterior se desprende que las áreas responsables de la prevención, disuasión y combate frontal del delito, así como de operaciones especiales llevan a cabo sus labores uniformados y se mueven con el apoyo de patrullas o vehículos especiales balizados, es decir con los logotipos y colores de cada corporación, la mayoría de las ellas de color azul marino, que es el color universal de los cuerpos de policía.
Lo anterior quiere decir que a cada labor le corresponde un tipo de indumentaria, policía uniformado para que el presunto delincuente desista de su intención de causar un daño o cometer un delito y que los ciudadanos e incluso los niños lo identifiquen y puedan solicitarle auxilio en caso de enfrentar un problema de seguridad o una emergencia de otra naturaleza. De ahí el lema generalizado de “proteger y servir a la comunidad”.
Con vestimenta ordinaria (de civil o de “paisano”) cuando la misión requiera sigilo para que los blancos (objetivos) vinculados a un riesgo (inteligencia) o a un delito (investigación) no los detecten y huyan, o bien, dejen de realizar sus labores al margen de la ley.
En conclusión, las áreas de Inteligencia e Investigación en vías de integración en México deberán llevar a cabo sus labores con personal vestido de civil y dejar que las policías uniformadas hagan su trabajo por separado, sin que ello implique que dejen de coordinarse. Deberán de disponer de grupos SWAT o unidades de apoyo de las áreas uniformadas para casos especiales de intervención o reacción, pero no es conveniente realizar sus labores cotidianas con uniforme con sus logotipos de inteligencia e investigación ya que se perdería su ventaja de observar sin ser detectados y junto con ello su efectividad. Habrá que recordar que “la inteligencia no es ilegal, solo es clandestina”.
No todo en el mundo de la seguridad pública y nacional son grupos especiales impecablemente uniformados en vestimenta, con el mismo perfil físico y vehículos blindados, e incluso con la cara pintada gritando consignas; en la vida real muchas veces los trabajos operativos más exitosos se llevan a cabo con lo que se tiene a la mano, todo depende de la oportunidad de la información y a veces los grupos especiales solo llegan para tomarse la foto o cuando se tienen que filmar los comerciales o participar en los desfiles. Casos como esos hay muchos en la vida real en materia de terrorismo, secuestro y delitos contra la salud y quizá en otra entrega se podrían abordar de manera didáctica.