Miércoles, 3 De Junio De 2026 | Puebla

OPINIÓN

IoT + AI

La inteligencia ubicua que está transformando nuestra sociedad

Carlos Anaya Moreno

CEO de Geo Enlace, empresa de Internet de las cosas desde el año de 2010; y fundador de la Unión de Servicios Solidarios-Banco de Tiempo (2018). Se desempeñó como director General del Registro Nacional de Población de 2004 a 2010. Actualmente, es cofundador de metododelcaso.org y miembro de “Laicos en la Vida Pública”.  

Sábado, Mayo 31, 2025

Vivimos una época de cambios acelerados, donde la tecnología ya no solo acompaña nuestras decisiones: comienza a tomarlas por sí misma. En el centro de esta transformación se encuentra la convergencia entre el Internet de las Cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial (AI). Esta unión marca el paso hacia una inteligencia distribuida, capaz de observar el mundo físico, aprender de él y actuar en tiempo real.

Tal como advierte la Comisión Europea (2021) en su informe sobre la Industria 5.0, estamos ante una nueva arquitectura tecnológica centrada en el ser humano, donde los entornos inteligentes deben ser resilientes, sostenibles y éticos. Esta sinergia tecnológica, conocida también como AIoT (Artificial Intelligence of Things), ya está presente en nuestras ciudades, hospitales, industrias y hogares.

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¿Qué es “IoT + AI”?

IoT conecta sensores y objetos físicos a internet para recolectar datos del entorno (temperatura, movimiento, salud, ruido, etc.).

AI procesa esos datos con algoritmos que reconocen patrones, predicen comportamientos y toman decisiones de forma autónoma.

Unidos, crean una inteligencia ubicua: la capacidad de actuar en el mundo físico con una comprensión digital sofisticada (Gubbi et al., 2013; Deloitte, 2022).

Este ecosistema permite que un termostato se regule solo, un coche frene ante un peatón invisible al conductor, o una fábrica se detenga antes de un fallo.

Casos reales donde ya está funcionando

Salud personalizada y remota: Dispositivos como los wearables recogen datos biométricos continuamente. Con AI, estos datos pueden anticipar arritmias, hipoglucemias o complicaciones pulmonares.

La plataforma HealthSuite de Philips combina sensores conectados y algoritmos clínicos para monitorear pacientes desde casa (Philips, 2023).

Agricultura de precisión: Tractores como los de John Deere incorporan cámaras, sensores de suelo y AI para aplicar fertilizantes solo donde se necesita. Esto reduce insumos y mejora rendimientos hasta en un 20% (Deere & Company, 2022).

Industria 4.0 y 5.0: Empresas como Siemens han transformado sus fábricas con gemelos digitales: modelos virtuales que simulan en tiempo real el funcionamiento de una planta. La AI anticipa fallos y optimiza el uso de energía, lo que ha reducido costos y emisiones (Siemens, 2023).

Transporte autónomo: Coches como los de Tesla o Waymo integran sensores IoT (LiDAR, cámaras, radar) y AI que analizan el entorno, detectan obstáculos, y conducen sin intervención humana. La logística también se reinventa: DHL usa AI para optimizar rutas de entrega (DHL & IBM, 2020).

Ciudades inteligentes: En Barcelona, sensores de humedad permiten regular el riego público automáticamente, ahorrando agua. En Singapur, sistemas AIoT administran semáforos, tránsito y energía (Ajuntament de Barcelona, 2021).

Ventajas y oportunidades para todos

  • Automatización inteligente: Disminuye errores humanos y permite decisiones más rápidas. Según McKinsey (2021), puede aumentar la eficiencia operativa en un 30%.
  • Sostenibilidad y eficiencia energética: En edificios como los ZEB (Zero Emission Buildings) de Oslo, AI + IoT ha reducido hasta un 70% el consumo energético (IEA, 2022).
  • Servicios personalizados: Desde música hasta salud, los sistemas AIoT entienden tu comportamiento y ajustan los servicios en tiempo real (Chung et al., 2022).
  • Mantenimiento predictivo: General Electric detecta fallos en turbinas eólicas con hasta 90 días de anticipación gracias a sensores y aprendizaje automático (GE Digital, 2020).
  • Cadenas logísticas inteligentes: Amazon y Maersk han logrado una reducción de costos logísticos superior al 20% integrando sensores en toda su cadena de suministro (World Economic Forum, 2021).

Desafíos éticos y sociales

  • Privacidad y vigilancia: La UNESCO (2021) advierte que el uso masivo de datos personales puede derivar en vigilancia invisible y pérdida de derechos. Casos como Clearview AI en EE. UU. o el sistema de crédito social chino han encendido las alarmas.
  • Discriminación algorítmica: Si la AI se entrena con datos sesgados, puede amplificar desigualdades. Un estudio citado por O’Neil (2016) demostró que algunos algoritmos médicos fallaban más en pacientes afrodescendientes.
  • Ciberseguridad crítica: Cada sensor es un posible punto de ataque. Según el World Economic Forum (2020), un error en una red AIoT crítica puede colapsar hospitales o centrales eléctricas.
  • Brecha digital y poder concentrado: Las regiones sin acceso a conectividad o alfabetización digital quedan excluidas. Además, el poder se concentra en unas pocas tecnológicas globales: Amazon, Google, Microsoft, Alibaba.

Un futuro con ética, inclusión y humanidad

Tal como afirmó el papa Francisco (2020) en su mensaje en el  foro “AI for Good”: “El progreso tecnológico debe ir acompañado de una ética sólida, centrada en la dignidad humana.”

Para construir un ecosistema AIoT al servicio del bien común se necesitan políticas públicas con:

1. Gobernanza algorítmica (European Commission, 2021)
2. Soberanía tecnológica y descentralización digital
3. Educación y acceso equitativo a conectividad e infraestructura
4. Protección de datos personales y ciberseguridad
5. Consulta ciudadana y transparencia algorítmica

Conclusión

La convergencia entre el Internet de las Cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial (AI) no es solo una innovación técnica; es una transformación cultural, económica y social. El paradigma AIoT (Artificial Intelligence of Things) redefine cómo percibimos, procesamos y actuamos sobre el mundo que nos rodea. A través de esta fusión, lo físico y lo digital ya no están separados: se entrelazan en tiempo real, generando entornos sensibles, inteligentes y proactivos.

Sin embargo, el verdadero reto no es tecnológico, sino ético y humano. Como señala la UNESCO (2021), el desarrollo de la inteligencia artificial debe estar anclado en valores como la equidad, la inclusión, la privacidad y la dignidad humana. No basta con tener sistemas que funcionen bien: deben también servir al bien común.

Por ejemplo, una ciudad inteligente no es aquella que solo automatiza semáforos, sino la que escucha a sus ciudadanos, protege sus datos y adapta sus servicios a las realidades de todos, incluidos los más vulnerables. Una industria avanzada no es la que más produce, sino la que usa el AIoT para reducir su impacto ambiental, cuidar a sus trabajadores y democratizar el acceso a la innovación.

Tal como lo advierte el World Economic Forum (2022), el AIoT puede convertirse en el tejido invisible de una nueva sociedad colaborativa y resiliente… o en la arquitectura de un sistema tecnocrático que excluye, vigila o discrimina. La diferencia la marcarán nuestras decisiones políticas, culturales y éticas.

Por ello, es urgente que la sociedad civil, los gobiernos, las universidades y el sector privado participen de forma corresponsable en el diseño de esta transformación. No se trata solo de conectar sensores o programar algoritmos: se trata de definir qué tipo de humanidad queremos construir con ellos.

Como bien expresa el papa Francisco (2020):

“La inteligencia artificial, como cualquier herramienta, puede ser un instrumento para el bien o para el mal. Todo depende de cómo se utilice, y eso depende de la responsabilidad de cada uno de nosotros”.

La convergencia IoT + AI puede automatizar, pero también puede humanizar. No es solo un salto tecnológico: es un nuevo modelo de sociedad. Si se implementa con sabiduría, participación y justicia, no solo automatizará nuestras ciudades y empresas, sino que podrá humanizarlas. La oportunidad está frente a nosotros.

Antes de despedirme, les invito a escuchar el podcast de “Laicos en la Vida Pública” sobre este artículo en la siguiente liga:

https://creators.spotify.com/pod/show/carlos-anaya71/episodes/Conversacin-sobre-el-articulo-IoT--AI---La-Inteligencia-Ubicua-que-Est-Transformando-Nuestra-Sociedad-escrito-por-Carlos-Anaya-y-Publicado-en-eConsulta-e33jomn

Referencias
Ajuntament de Barcelona. (2021). Smart water and green management in Barcelona
Chung, K., Kim, H., & Jeong, H. (2022). Personalized Medicine Using AIoT Devices: A Review. Sensors, 22(6), 2101. 
Deere & Company. (2022). Smart Farming Solutions
Deloitte Insights. (2022). The Artificial Intelligence of Things (AIoT)
DHL & IBM. (2020). AI in Logistics
European Commission. (2021). Industry 5.0: Towards a sustainable, human-centric and resilient European industry
Francisco. (2020). Mensaje al Congreso AI for Good
GE Digital. (2020). Predictive Maintenance with AI and IoT
Gubbi, J., Buyya, R., Marusic, S., & Palaniswami, M. (2013). Internet of Things: A vision... Future Generation Computer Systems, 29(7), 1645–1660. 
IEA. (2022). Zero Emission Buildings: Energy Efficiency through AIoT
McKinsey & Company. (2021). The State of AI in 2021.
O’Neil, C. (2016). Weapons of Math Destruction. Crown Publishing.
Philips. (2023). HealthSuite Digital Platform
Siemens AG. (2023). AI in Industry: Use Cases
UNESCO. (2021). Recommendation on the Ethics of Artificial Intelligence
World Economic Forum. (2020). Global Cybersecurity Outlook
World Economic Forum. (2021). The Impact of AI on the Future of Supply Chains
World Economic Forum. (2022). Unlocking Value in Manufacturing through AIoT. 
Anaya, C. (2025) Inteligencia Artificial en América Latina: Fundamentos Éticos y Oportunidades para un Estado Digital Inclusivo | Revista Forja Para el Bien Común
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