Cartas a Gracia
El Boletín 31 “Mujeres fortalecen su presencia en ingeniería y ciencias aplicadas en México”, firmado por Mario Delgado Carrillo el 20 de enero pasado, destacaría tres hechos: 1. En 2025 las mujeres representaron el 57 % de las cédulas y títulos profesionales registrados en el país; 2. La SEP tramitó más de 700 mil cédulas profesionales y se registraron más de 1.1 millones de títulos; y 3. Por primera vez, mujeres obtuvieron cédulas y títulos en áreas del ámbito militar.
Las cifras, maestra, parecen señalar un cambio que no nació ayer, viene gestándose al menos desde 2011. El cuadro “Estadística del Sistema Educativo 2024-2025” del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Federal confirmaría esa trayectoria: México inició el ciclo con una matrícula total de 34 370 623 alumnos; 17 418 766 son mujeres (50.67%). La diferencia, si bien nimia al mirar el agregado, no es homogénea por nivel: en básica las niñas siguen siendo ligeramente menos, mientras que en media superior y superior se invierte la relación a favor de las mujeres.
Más artículos del autor
En educación superior, la matrícula asciende a 5 519 791, de las cuales 2 988 614 son mujeres (54.14 %). En media superior la matrícula asciende a 5 942 491 estudiantes y de ellos 2 862 119 son mujeres (52.11 %). En cambio, básica mantiene ventaja masculina marginal: inicial (47.89 % mujeres), preescolar (49.86 %), primaria (49.35 %) y secundaria (49.71 %). Es decir, la inversión a favor de la participación femenina ocurre desde EMS y se acentúa en superior.
Ahora bien, el cierre de trayectorias se observa mejor en los titulados. Los datos ANUIES 2024–2025 (Formato 911) reportan 791 224 titulados; 449 512 son mujeres (56.81 %), proporción en sintonía con lo afirmado en el Boletín. Destacan además dos renglones que suelen pasar inadvertidos: titulados con discapacidad (5 563; ≈0.70%) y titulados hablantes de lenguas originarias (7 170; ≈0.91%).
En el ámbito estatal que nos toca de cerca, Puebla registra 44 789 titulados (5.65 % del total nacional); 25 691 son mujeres (57.36 %), 0.56 puntos por encima del nacional. Por vecindad y afecto, miro a Veracruz y Tlaxcala: el primero con 40 695 titulados, 23 193 mujeres (56.99 %); el segundo con 6 275 titulados, 3 792 mujeres (60.43 %); 3 puntos porcentuales más que en Puebla. En Veracruz, 126 personas tituladas reportan discapacidad (≈0.31%) y 379 son hablantes de lenguas originarias (≈0.93%); en Tlaxcala, 28 (≈0.45%) y 10 (≈0.16%), respectivamente.
Tres entidades concentran los mayores números absolutos de titulados –Ciudad de México, Estado de México y Jalisco- con una proporción femenina que va de 54.15 % a 59.30 %. Puebla no solo aporta 5.65 % del total nacional, sino que supera el porcentaje nacional de mujeres por 0.56 puntos; Tlaxcala presenta la proporción más alta del trío vecino (60.43 %).
En la ventana Datos Abiertos del Registro Nacional de Profesionistas, consultado el sábado 31 de enero de 2026, se observaría que la titulada 1 048 576 correspondería a una alumna egresada de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Y así, Gracia, entre porcentajes, brechas que se cierran y silencios que todavía pesan, se vuelve evidente que la presencia de las mujeres en las aulas y en los títulos no es una concesión reciente, sino el fruto de trayectorias sostenidas, muchas veces sin reflectores. Los boletines celebran lo visible; las cifras, cuando se leen con cuidado, dicen lo que falta. Aun así, algo se mueve. No siempre al ritmo que quisiéramos ni donde más se necesita, pero se mueve. Y quizá ahí, en ese avance que se abre paso contra viejas inercias, esta es la verdadera noticia.
Te lo dejo por escrito, maestra, para que no olvidemos que el futuro -este que ya asoma con nombres y apellidos- también se construye nombrando a quienes lo empujan cada día desde el aula. Alguien señala por ahí, que es tiempo de mujeres.