Sociedad
Aterrorizan casos de asesinos seriales en México
En el país hay varios casos de ello que han trascendido a la posteridad por estar cargados de violencia
Un vecino, tío, hermano, amigo, profesor o la persona socialmente más respetada podría ser el disfraz perfecto de un asesino serial.
Un asesino en serie es aquella persona que en menos de 30 días comete de 1 a 3 asesinatos y cuya motivación se basa en la gratificación psicológica que le proporciona dicho crimen.
En México hay varios casos de ello que han trascendido a la posteridad por estar cargados de violencia y terror entre la población.
Felipe Nerio Espinosa Chávez
Oficialmente, es el primer asesino en serie de nacionalidad mexicana del que se tenga registro, adelantándose casi con 20 años a los crímenes de Francisco Guerrero, suscitados entre 1880 y 1908.
Su perfil delictivo apunta a que era un asesino misionero, nómada, motivado por odio racial y que asesinaba en grupo. La primera víctima fue ejecutada en mayo de 1863, fue descuartizado y su corazón fue sustraído. Junto con su hermano José Vicente Espinosa, asesinó a 32 estadounidenses, tanto hombres como mujeres. Ejecutaba con arma de fuego, y supuestamente, descuartizaba y avisceraba a sus víctimas, disponía los cadáveres en una clara intención de llamar la atención.
Supuestamente Felipe Espinosa envió varias cartas al, por ese entonces, gobernador de Nuevo México, John Evans. En la primera amenazaba con asesinar a 600 gringos, 100 por cada uno de sus familiares muertos.
A finales de 1863 se encomendó una excursión de captura o ejecución, constituida por tres soldados, al aventurero Tom Tobin; ya antes se había implementado varios esfuerzos para aprehender a los hermanos Espinosa, pero nada había dado resultado.
En un operativo para ser capturado dos hermanos Espinosa perecieron, a ambos se les diseccionó las manos y la cabeza post morten, estas fueron llevadas a Fort Garland, ante el gobernador para dar testimonio de la muerte de los asesinos. Se desconoce cuál fue el destino final de los restos mortales de los Espinosa.
El Chalequero
Francisco Guerrero Pérez fue el primer asesino en serie del cual se tuvo registro en México, aunque el título le corresponde a Felipe Espinosa. Mató en la Ciudad de México alrededor de 20 mujeres dedicadas a la prostitución durante 1880 y 1888, y una última (una anciana no prostituta, aunque hay fuentes que manejan que sí lo era) en 1908.
Su periodo de actividad concordó con el de Jack el Destripador, por lo que algunos autores de su época y actuales lo han llegado a comparar con él.
Abordaba a sus víctimas con el pretexto de hacer uso de sus servicios, y en efecto sí hacia uso de ellos. Posteriormente, las amagaba y ultrajaba, las asesinaba por estrangulación o degollamiento y, finalmente, por razones que no están muy claras,- quizás para que no pudieran ser identificadas,- en algunas ocasiones llegó a decapitarlas.
Las Poquianchis
Delfina, María de Jesús, Carmen y Eva González Valenzuela bautizadas por la prensa como Las "Poquianchis" entre 1950 y 1964, realizaron sus prácticas en algunos burdeles en Guanajuato y Jalisco, sus víctimas fueron en su mayoría sexoservidoras a su servicio aunque también asesinaron a clientes y bebés de las mujeres esclavizadas que fueron encontradas enterradas en los terrenos de los negocios que tenían. Su número confirmado de víctimas es 91, pero se cree pudieron matar a más de 150 personas convirtiéndolas en las asesinas seriales con mayor número de víctimas en la historia de México y del mundo.
La Mataviejitas
Juana Dayanara Barraza Samperio tenía la afición de privar de la vida a ancianas, quienes en su mayoría vivían solas. Las muertes eran provocadas por golpes, heridas de armas punzo cortantes o estrangulación, con robos materiales a las víctimas inmediatamente después de ser asesinadas. En cada asesinato que cometía siempre vestía de rojo. En casos aislados, se encontró evidencia de abuso sexual en las víctimas. El modus operandi de la “mataviejitas” era llegar al domicilio de la víctima y presentarse como trabajador social del gobierno (enfermera), ofreciendo programas de beneficencia para personas de la tercera edad.
El estrangulador de Tacuba
Gregorio "Goyo" Cárdenas se volvió una celebridad mediática debido a su presunta rehabilitación social. Cárdenas Hernández cometió sus asesinatos entre agosto y septiembre de 1942, debido a lo cual se le considera un asesino relámpago. El sobrenombre de "estrangulador de Tacuba" se debe a que su residencia estaba ubicada en el famoso barrio de Tacuba de la ciudad de México.
El 15 de agosto de 1942 recibió en su casa a una prostituta de 16 años llamada María de los Ángeles González y apodada "Bertha".
Después de sostener relaciones sexuales con ella, Cárdenas la estranguló con un cordón y enterró su cuerpo en su jardín. En los días siguientes asesinó a dos prostitutas menores más. Una de ellas fue inicialmente identificada y sepultada como Raquel González León, de 14 años, hasta que meses después apareció viva, desconociéndose actualmente la identidad de la verdadera víctima. Debido a la fuerte impresión por la noticia de la falsa muerte, la hermana de González León falleció a causa de un infarto. La tercera prostituta asesinada, de nombre Rosa Reyes Quiroz, se negó a acostarse con él e intentó resistir al ataque, sucumbiendo finalmente ante el criminal.
Finalmente, Cárdenas asesinó a Graciela Arias Ávalos, de 21 años, alumna de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM e hija de un reconocido abogado penalista mexicano. Debido al rechazo amoroso de Graciela y a una bofetada que le propinó por intentar besarla a la fuerza, el homicida la golpeó hasta la muerte en su automóvil, enterrándola posteriormente en su jardín junto al resto de las víctimas.
El padrino de Matamoros y El Narco satánico de Matamoros
Adolfo de Jesús Constanzo trabajá en la Ciudad de México como lector de cartas de tarot. Ahí reclutó a dos jóvenes: Martín Quintana Ramírez y Omar Orea Ochoa, para que fungieran como sus sirvientes, amantes y discípulos. Constanzo regresó a Miami por un espacio de tiempo corto, pero regresó nuevamente a México a mediados de 1984. Sobre los siguientes años se convertiría en el líder de un poderoso culto que tenía a capos del narco, músicos famosos e incluso oficiales de policía bajo su mando. El culto establecido en Matamoros, en la región fronteriza de México, vendía drogas, desplegaba ceremonias ocultas y, para fines de 1987, secuestraba y asesinaba personas para usarlos en sacrificios humanos. Estas víctimas cayeron junto con los rivales del culto y de las drogas.
Fue detenido en un costoso departamento de la Ciudad de México. Determinado a no ir a prisión, Constanzo ordenó a sus seguidores lanzar puñados de dólares para distraer a los policías. Después de un par de horas de enfrentamiento, Contanzo ordenó a uno de los discípulos para que le disparara a él y a Quintana. Cuando la policía finalmente irrumpió, Constanzo y Quintana ya habían muerto.
Sara Aldrete se declaró inocente y una víctima de la situación, la policía acreditó su complicidad con Constanzo, ya que era su amante y cómplice criminal. Fue sentenciada a purgar una condena de más de 600 años de prisión por su participación en el culto, los secuestros y los asesinatos.
El asesino de las vías
Es el nombre comúnmente usado para referirse a Angel Leoncio Reyes Reséndiz, asesino serial mexicano que cometió una serie de terribles crímenes en suelo norteamericano desde 1997 hasta 1999. Fue bautizado por los medios y las corporaciones policíacas como puesto que la mayoría de los asesinatos ocurrieron en localidades contiguas a las vías del tren. Se sabe que el hombre transitaba con frecuencia de México a Estados Unidos y hasta Canadá por lo que la verdadera cantidad de crímenes que haya cometido permanece desconocido.
El Sádico
Raúl Osiel Marroquín Reyes responsable de 6 secuestros, 4 de ellos acabaron con la muerte de sus víctimas, perpetrados entre el 21 de enero y el 22 de diciembre del 2005, en Cd. de México. Fue un asesino organizado, motivado por odio y depredador sexual. Todas sus víctimas fueron hombres homosexuales, por lo cual se ha convertido en un símbolo de la homofobia en México.
Abordaba a sus víctimas a quienes conocía en un famoso bar gay, llamado el Cabaretito Neón, ubicado en la Zona Rosa, con propuestas sentimentales y/o eróticas; los invitaba a su casa o a algún hotel; en donde dependiendo si contaba con los recursos económicos, los secuestraba o no. A los hombres que plagiaba los sometía a tortura tenía un especial predilección por sofocar a sus víctimas, antes de matarlas las asfixiaba hasta que perdiera el conocimiento, una vez que volvían en sí las volvía a asfixiar, y así una y otra vez.
El Asesino del Bordo
Entre el 23 de agosto 2005 y el 17 de octubre de 2006, Francisco Raúl Galván Ávila (40 años) mató al menos seis mujeres, todas ellas presentan características similares: delgadas, de tez morena, de baja estatura, cabello largo y negro. Galván Ávila subía a sus víctimas, de entre 12 y 25 años, a una camioneta o a un taxi blanco marca Tsuru, Nissan, a algunas las violaba y después las estrangulaba para abandonarlas en avenidas cercanas al Bordo de Xochiaca, en los límites de Chimalhuacán y Nezahualcóyotl. El Asesino del Bordo fue capturado el 19 de octubre de 2006.
Juan Vallejo Corona
En mayo de 1953 Juan Corona emigró a Estados Unidos y se estableció en la ciudad de Yuba City, estado de California, se casó y tuvo cuatro hijas. Con el tiempo se dedicó a la actividad de contratista de mano de obra consistente en proporcionar a los granjeros del lugar mano de obra barata, generalmente mexicanos que habían emigrado buscando un mejor nivel de vida. En 1956 Corona fue diagnosticado de esquizofrenia y conforme a los usos médicos de entonces fue sometido a terapia de electrochoques. Los informes recogidos indicaban que Corona era un pacífico hombre de familia que concurría los domingos a la iglesia y no había quejas de que abusara de los trabajadores temporales a quienes contrataba.
Juan Corona era culpable de 25 homicidios y el juez lo condenó a 25 cadenas perpetuas con derecho a pedir la libertad condicional al cabo de 7 años. En esa época la Suprema Corte del estado de California había establecido el criterio de que la pena de muerte era inconstitucional.
En la cárcel Corona fue atacado a puñaladas por 4 internos y casi muere, perdiendo un ojo por el ataque. Continúa purgando sentencia en la prisión estatal de Corcoran en California. El 5 de diciembre de 2011 le fue rechazado su pedido de libertad bajo palabra y no podrá solicitarlo de nuevo hasta 2016.
El Destripador, El Depredador o El Chacal de Ciudad Juárez
Abdel o Abdul Latif Sharif Sharif fue un químico y presunto asesino serial egipcio que operó en México y posiblemente también en Estados Unidos. En 1995 fue arrestado por ser el responsable de alrededor de 20 feminicidios en Ciudad Juárez, aunque solo fue procesado y condenado por uno. Sharif presuntamente era un asesino organizado, nómada, hedonista motivado por compulsión sexual y depredador sexual.
Abdel Latif Sharif falleció el 2 de junio de 2006, a la edad de 59 años, en el Centro de Rehabilitación Social de Chihuahua, por un paro cardíaco consecuente a un shock hipovolémico generado por una hemorragia intestinal crónica por una úlcera péptica.