Viernes, 22 De Mayo De 2026 | Puebla

Universidades

Investigador de la BUAP es autor de 60 artículos citados 522 veces

Alfonso Rosado Sánchez trabaja en el Instituto de Física Ingeniero Luis Rivera Terrazas

Investigador de la BUAP es autor de 60 artículos citados 522 veces

Una máquina vieja y blanca para preparar café impide el cierre de la puerta de su cubículo; dicen que lleva ahí varios años. “A quien encuentre una piedra lo suficientemente pesada que sirva como tope, le regalaré la cafetera”, ha dicho en más de una ocasión Alfonso Rosado Sánchez, el científico de la BUAP que desde hace más de 20 años se ha encargado de describir los primeros instantes del Universo, las relaciones entre energía, materia, espacio y tiempo.

Con café, intelecto y elevado entusiasmo, el académico se enfrenta día a día a los más grandes misterios de la ciencia; aquéllos que intrigaron la mente de nómadas que al mirar el cielo, no sólo buscaban conocer su destino, sino descubrir el inicio del comienzo de su propia existencia. Temas que aún no pierden vigencia, como la creación del propio universo, en el que miles de científicos élite trabajan hoy en día.

En su camino por responder a estos grandes cuestionamientos, el investigador del Instituto de Física “Ingeniero Luis Rivera Terrazas”ha descrito algunos de los fenómenos físicos que han dado lugar al “todo”, tal y como ahora se conoce, en poco más de 60 artículos científicos, los cuales han sido citados 522 veces.

Con esta excelente producción editorial de carácter científico, Sánchez Rosado se ha convertido en un historiador consagrado, por narrar los orígenes del todo, con neutrones y neutrinos, bosones y otras partículas elementales, como protagonistas de anécdotas acontecidas durante los primeros tres minutos de edad del universo.

Para este hombre de 57 años de edad -de expresión noble, que mira a los ojos-, pensar en la existencia del todo, en el infinito, es un asunto de todos los días.

En uno de sus trabajos más sobresalientes, el teórico asignó un tamaño al neutrino (partícula subatómica cuya masa es difícil de medir por ser extremadamente pequeña), que ha sido citado más de 40 veces. Asimismo, discutió sobre la producción de los bosones de norma vectoriales masivos en la dispersión muy inelástica electrón-protón, polarizada y no polarizada, que le valió más de 80 citas. Mientras que su análisis del cambio de sabor en decaimientos de quarks pesados, ha alcanzado más de 100 citas. De acuerdo con la revista SCI Citation Reports, un artículo sobre Física de Partículas Elementales con más de 18 citas es considerado de alto impacto.

El oriundo de Matías Romero, Oaxaca, estudió la maestría y el doctorado en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (CINVESTAV) del IPN; realizó una estancia posdoctoral en el Physikalisches Institut der Universität Würzburg, Alemania, desde luego en Física, una ciencia que le ha dotado, a costa de esfuerzos y sacrificios, de una percepción super fina que le permite disfrutar lo mismo acontecimientos ocurridos hace cerca de 13 mil millones de años, instantes después del Big Bang, que de la única percusión que se escucha en Un bel di vedremo, de la ópera Madame Butterfly.

“Es fantástico darse cuenta de la existencia única de este golpe, pues Puccini lo puso ahí, intencionalmente, para intensificar aún más el sufrimiento y dramatismo de la mujer que llora por su ser amado. O también, reconocer que en El Padrino, el director utiliza naranjas para advertir al espectador un inmediato desastre en la vida de los personajes”, comenta el académico, al reconocer su afición por las artes, la cual fue pulida por su pensamiento crítico, resultado de su labor científica.

TAGS