Sociedad
Indígenas opositores a gasoducto piden a RMV no usar fuerza pública
Acusan que la obra dejará efectos negativos en comunidades de los municipios de Pahuatlán, Honey y Talcuilotepec, en Puebla, y Tenango de Doria y Acaxochitlán, en Hidalgo,
El Consejo Shingu Yamui (Multitud de corazones) que integra 20 comunidades indígenas de la Sierra de Puebla e Hidalgo entregó una misiva al gobernador Rafael Moreno Valle para que respete su oposición al gasoducto Tuxpan-Tula y no utilice la fuerza pública en su contra.
En rueda de prensa manifestaron abiertamente su rechazo al proyecto que fue licitado a TransCanada y que, dijeron, significa la destrucción de cientos de hectáreas de bosque mesófilo de montaña, ubicado en las comunidades indígenas de los municipios de Pahuatlán, Honey y Talcuilotepec, en Puebla, y Tenango de Doria y Acaxochitlán, en Hidalgo,
El colectivo hizo lectura de la carta basada en el acuerdo de asamblea contra el riesgo de la reserva ecológica de la que sólo queda menos del 1 por ciento en México
“Por voluntad propia, impedir el paso del Gasoducto Tuxpan Tula por nuestro territorio, y asumiendo el derecho a elegir nuestra formas de desarrollo solicitamos que sea respetada nuestra decisión tanto por usted como por todos los órdenes de gobierno que representa, para que no seamos reprimidos, ni se utilice la fuerza pública en contra de nuestras comunidades ni de nuestra gente. Lo cal representaría más violaciones a los derechos humanos”, señala el texto dirigido a Moreno Valle.
“Los vamos a desaparecer”, la amenaza
Integrantes del grupo que reúne a los grupos indígenas ñahñú, nahuas y mestizos de 26 poblaciones de la región aseguraron que desde que demandaron públicamente que se cancele oficial y definitivamente el gasoducto Tuxpan–Tula, autoridades de los municipios emprendieron una amenaza en su contra y señalaron al presidente auxiliar de Zoyotla, Edgar Castillo González, como el principal instigador.
“En todas las comunidades pasa lo mismo, pero en Zoyotla las autoridades dicen que nos van a desaparecer y que nuestros nombres ya están en gobernación. Así intentan hacernos desistir de la lucha. Sabemos que luchar nos costará la vida, pero también el gasoducto a la larga nos matará; preferimos oponernos y, si es necesario dar la vida, la daremos”, dijo una integrante a este medio.
Acusaron a los presidentes municipales de Pahuatlán, Arturo Hernández Santos, al de Tlacuilotepec Alejandro Josué Guzmán García y al de Honey, Cirilo López Santos, de actuar y comportarse como empleados de la empresa, antes que defensores y representantes de las comunidades.
Pertenecientes a las comunidades de Cristo Rey/ El Muñeco, Ahuacatitla, Tenango de Doria, Santa Mónica, San Pablito, Zacacuautla, San Nicolás, Montellano, Xochimilco, Pahuatlán, Paciotla, Tlalcruz, Cuauneutla, entre otras poblaciones, aseguraron que no dejarán que se silencie o reprima la lucha para defender uno de los últimos bosques mesófilos de montaña que hay en el país.
Instalan material en predios sin permiso de pobladores
El Consejo de Pueblos Indígenas también denunció que el gobierno y la empresa mienten y ocultan la verdad sobre los riesgos de este proyecto, que realizan mediciones e instalan tuberías en sus propiedades sin permisos pero con la complicidad de las autoridades municipales.
Filomena, una mujer de más de 80 años integrante del colectivo Shingu Yamui denunció en la rueda de prensa que TransCanada inició trabajos en su traspatio aún cuando ella expresamente negó el permiso.
“Le dije no. Muchas veces. Llegaron pidiendo permiso para buscar agua que dijeron iban a darme. Mentían. Yo sé que esos hombres trabajan para la empresa del gasoducto… Dije no otra vez. Dije no una vez más y más, al paso del tiempo llegaron con las máquinas y me instalaron los tubos en mi patio”, dijo la abuela de la comunidad de Montellano.
Asentaron que de concretar los planes de TransCanada y su filial en México Transportadora de Gas Natural de la Huasteca,generarían consecuencias en cadena que pone en riesgo su vida y su seguridad; además el agotamiento de los mantos acuíferos que proporcionan agua, además de un atentado cultural contra las comunidades indígenas consideradas sagradas.
Citaron el caso de San Pablito, la tierra amate, nombre original en lengua Ñu ñu es N’vitó que significa “Al pie del cerro sagrado”. “Al pretender pasar el gasoducto por la montaña, que es un basamento cultural, se atenta contra la identidad sagrada por su cultura, razón que representa y materializa su nombre”.
Los colectivos informaron que iniciarán movilizaciones en Pahuatlán este jueves contra el proyecto energético.