Ciudad
Sin permisos y con oposición popular inician hidroeléctrica en Zapotitlán
Miembros del Consejo Tiyat Tlali denunciaron que el arribo de la empresa se hace cuando ha caducado la Manifestación de Impacto Ambiental girada por la Semarnat a principios del 2013.
Sin contar con los permisos vigentes y con la oposición de pobladores, la empresa Generación de Electricidad San Antonio comenzó hace dos semanas los trabajos para el proyecto hidroeléctrico en el río Zempoala, en Zapotitlán de Méndez, municipio al que llega la maquinaria en helicópteros.
Miembros del Consejo Tiyat Tlali denunciaron que el arribo de la empresa al territorio indígena se hace cuando ha caducado la Manifestación de Impacto Ambiental que fue girada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a principios del 2013.
A la mitad de la actual administración, INGDESHIDRO Eléctrica, S.A. de C.V. y Generación Eléctrica San Antonio S.A. de C.V. presentaron ante la SEMARNAT el plan energético “Proyecto San Antonio” para la construcción de una planta hidroeléctrica, que aprovechará el caudal del río Zempoala a su paso por cuatro municipios poblanos de la Sierra Norte poblana: Zapotitlán de Méndez, Atlequizayan, Caxhuacan y Huehuetla.
La operación estaba proyectada a sesenta años para generar energía eléctrica a partir de los caudales en la Sierra Norte de Puebla.
Aunque la SEMARNAT, a través de su Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA), negara en oficio S.G.P.A./D.G.I.R.A./D.G. 8699 a las empresas impulsoras de este proyecto la solicitud de autorización del proyecto un año después, al parecer otros planes se han reactivado y la maquinaria comenzó a iniciar tareas de instalación.
Esto ocurre a pesar de que la asamblea pública de pobladores afectados se ha pronunciado rotundamente en contra del proyecto hidroeléctrico para su territorio.
A finales de octubre, helicópteros aterrizaron en el fondo de la cañada de Zapotitlán descargando excavadoras.
Días después un centenar de pobladores bajaron al río acompañados de la policía municipal para detener la barrenación que la empresa comenzó al margen del Zampoala y exigir que los trabajadores salieran del lugar.
Al día de hoy, aunque se suspendieron los trabajos, los pobladores advierten un nuevo punto de conflicto en el lugar.