Sociedad
Escasea en comercios poblanos figura del santo niño huachicolero
Aunque los clientes lo demandan, los vendedores de atuendos para Niños Dios no lo fabrican porque lo consideran una falta de respeto y una imagen ajena a la tradición
Adornos o figuras representativas de la salud, la fortuna e incluso el amor, son los más solicitados para colocar en los vestidos con los que cada 2 de febrero se viste la figura del Niño Dios, según comentaron los propietarios de los comercios dedicados a esa actividad, quienes reportaron una baja en sus ventas hasta del 70 por ciento.
Aunque los casos son contados, algunas personas han solicitado ropones alusivos al robo de combustible o a jugadores de futbol, pero ese tipo de modelos no son ofrecidos en los comercios ubicados en el Centro Histórico de Puebla, pues sus dueños los consideran ajenos a la tradición y hasta una falta de respeto.
Cada 2 de febrero, los católicos conmemoran el pasaje bíblico referente a la presentación de Jesús en el templo, vistiendo las figuras de resina o barro del Niño Dios, con ropones blancos en alusión a un bautizo, para después llevarlas a bendecir a la iglesia.
Con el paso del tiempo, las vestimentas se modificaron y actualmente es posible encontrar una amplia variedad: desde chambritas hasta capas de ángeles y de santos, incluso, pobladores de la zona del "Triángulo rojo", caracterizada por el robo de combustible, han especulado sobre la imagen de un "niño huachicolero".
En los principales comercios del Centro Histórico, como el que tiene Carmen García Rivera mejor conocida como "La Comadre", puede encontrarse más de una treintena de modelos, entre los que destaca la del "ángel de la fortuna", pues se trata de un vestido blanco y verde que en la mano lleva billetes de juguete.
Otro nuevo modelo es el "ángel del amor", el cual tiene un vestido rosa y unas alas pintadas del mismo color, el cual se puede encontrar en tiendas ubicadas sobre la 10 Poniente, entre la 3 y 5 Norte, en el primer cuadro de la ciudad de Puebla. Destaca también la vestimenta de San Martín Caballero, pues lleva una capa e incluso un caballo de madera.
Los costos del atuendo dependen del tamaño, pero oscilan entre los 170 y hasta los 470 pesos, dependiendo también de los accesorios y adornos que esta lleve.
De acuerdo con los encargados de esos negocios, las ventas han disminuido hasta un 70 por ciento en comparación con años anteriores. "No sé si es el clima, el dinero, o hasta el temblor que sacó a las rutas del Centro, pero el movimiento no es el mismo de antes", comentó el propietario de un local ubicado sobre la 10 Poniente.
La iglesia católica ha pedido a los feligreses no vestir la figura del Niño Dios con temas como futbolistas o santos, sino con ropones blancos alusivos a un bautizo.