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Seguridad
El padre y los abuelos de las niñas han sido detenidos y vinculados a proceso, pero las niñas no aparecen
Menores desaparecidas
Foto: e-consulta
Ante la falta de respuesta de la Fiscalía General del Estado (FGE) para girar órdenes de cateo, Ana Karen Rodríguez teme por el estado de salud de sus hijas, a quienes no ve desde hace dos años y tres meses, cuando el padre de las niñas la corrió de la casa tras una discusión.
Aunque el juzgado de lo familiar ha realizado 30 cateos y han detenido a Erick N, padre de las niñas, y a los abuelos paternos, a Ana Karen le preocupa la integridad física de las menores, porque han recibido atención en las Torres Médicas por un familiar de su expareja sentimental.
“Desconozco por qué han sido atendidas, pero la persona que estuvo ahí, la persona que se enteró, dijo que estuvieron internadas o en observación”, expresó Ana Karen Rodríguez.
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Ante la falta de resultados para localizar a Madisson Scarlet, Erika Aitana e Ivanka Ailene, la mamá Ana Karen solicita a la Fiscalía que gire órdenes de cateo penales y la detención de los hermanos de Erick, de una de sus tías y de Jessica Ramírez, actual pareja del padre de las niñas.
De acuerdo con su testimonio, existe evidencia de que una tía de Erick —de nombre Elvia— y Jessica Ramírez, han estado con las menores de edad, víctimas de maltrato.
A dos años de estar separada de sus hijas, la vida de Ana Karen se volvió irregular, cada vez que regresa a su casa le cuesta trabajo asimilar que nadie la está esperando.
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“Mi vida ha cambiado, porque no es lo mismo llegar a una casa en donde tres pequeñas te esperan que llegar a un lugar donde no hay nadie”, indicó la madre de las niñas.
Además del dolor que vive a diario por no poder estar con sus hijas, ha tenido que soportar la insensibilidad de las autoridades, como cuando la agente del Ministerio Público Liliana Sánchez le dijo que dejara de llorar porque su hija no iba a morir por no recibir leche materna.
Además, ha tenido que buscar ayuda psicológica por su cuenta, porque la Fiscalía sólo le ofreció terapias por un mes.
De acuerdo con su testimonio, la Comisión de Búsqueda del Estado no ha hecho actos de investigación para localizar a las niñas y tampoco ha recibido apoyo de los extitulares de las fiscalías especializadas en desaparición de personas y de género, Alejandra García Badiola y Margarita Garcidueñas Cuéllar.
De los 30 cateos para localizar a las menores de edad, en dos estuvieron a punto de localizar a las niñas, pero la falta de acción de las autoridades impidió dar con su paradero, explicó Ana Karen Rodríguez.
En uno de estos catos, que se llevó a cabo en el fraccionamiento Ángeles Mayorazgo, en la casa en donde vivía, se hizo un boquete que comunicó con la casa del hermano de Erick.
“Ese cateo ocurrió a principios del 2023, pero como no había una orden para entrar a ese domicilio no podían hacer nada”, recordó Ana Karen.
Para la madre de las niñas, existe una fuga de información que ayuda a las personas que tienen a sus hijas a escapar.
Cuando Erick N corrió de la casa Ana Karen, la menor de sus hijas tenía un par de meses de haber nacido. En la actualidad, está registrada con el nombre de Ivanka Ailene Larios Rodríguez.
De acuerdo con la mamá de las niñas, Erick N, quien es médico, la registró con un certificado falso en Azumiatla.
Ana Karen dejó de ver a las niñas cuando el padre se molestó porque llamó a un pediatra para consultar a la menor de sus hijas.
“Cuando me dice mi mamá, el medicamento que Erick le está dando es caducado, le marco al pediatra, le comento la situación, fue a la casa a revisa a la niña y dejó la receta en el desayunador”, explicó Ana Karen.
Por la noche, el padre de las niñas llegó a la casa bajo los influjos del alcohol y al ver la receta se molestó porque llevó a la niña con el pediatra.
“Desde ahí comenzó el pleito, me dijo que me largara de la casa, que yo no tenía una autorización para poder tomar alguna decisión sobre sus hijas y me corrió de la casa, eso ocurrió el 21 de noviembre del 2022”, recordó la madre.
Al siguiente día solicitó el apoyo de la policía, pero debido a que tardaron tres horas en llegar las niñas fueron llevadas al domicilio del hermano de Erick y como cambiaron las chapas de la casa, le fue imposible ingresar al domicilio.
“Llegó ahí un juez de lo familiar, hubo dinero de por medio. Aunque escuchó a las niñas, que estaban en el domicilio del hermano, el juez dijo que no podía hacer nada”, expresó Ana Karen.
Al serle imposible acercarse a sus hijas, interpuso una denuncia y, meses después, un juez familiar le otorgó la custodia de las niñas, pero la familia paterna se niega a entregar a las menores de edad. (CR)