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Cultura
Esta obra de Jessica Torrijos nos despliega la transformación de cinco mujeres interpretadas por Chela Heart en formato stand up comedy
Foto: e-consulta
A través de un paneo por la historia impregnada de misoginia reconocemos las vicisitudes enfrentadas por distintas mujeres sometidas a la opresión machista que las entrampa desde niñas en una maraña de convencionalismos retrógrados que imponen devenires comportamentales limitados.
Ante este panorama de inequidad quienes deciden liberarse del grillete heteropatriarcal también tendrán que asumir la consecuencia de su posicionamiento que les sesga de los roles sociales generacionalmente aceptados, multiplicándose los casos de mujeres libres pero solas, moviéndose en un coreo-drama colectivo en el cual no hay pareja de baile ni mucho menos compañero de vida.
No obstante, el trago agrio de afrontar la existencia a contrapelo de los mandatos del sistema de relaciones que nos enredan, la clave fársica aligera el retrato edulcorado del quinteto de personajes actuados a una sola voz de este unipersonal creado por la chilena Jessica Torrijos, quien se ha granjeado un reconocimiento en el teatro argentino por el humor corrosivo y el filo de sus dramaturgias a las que ella misma les da vida. Ahora en mancuerna con la comediante Graciela Blanco mejor conocida entre el gremio como Chela Heart, nos traen a Puebla esta propuesta performática que al estilo café concierto compartirán un momento de buen humor en el socorrido escenario del Breve Espacio.
Pensar riendo tamiza la reflexión sobre la liberación de las féminas, situación radical que tristemente ha costado más de una vida de sometimientos y violencia en los múltiples escenarios en los que nos desenvolvemos las mujeres. Tal movimiento multifactorial evidentemente va de la mano con el empoderamiento de algunas mujeres en pos de conseguir una solvencia económica, más logros personales y profesionales. Circunstancia a la que una gran cantidad de la población femenina todavía no accede.
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Y, aunque la emancipación femenina y los esfuerzos para lograr la paridad de género encuentran cobijo en los constantes empeños por la igualdad sustantiva, sin embargo, no siempre son los hombres quienes replican la misoginia, desafortunadamente en el núcleo familiar, en los centros educativos, en entornos laborales o en las propias praxis culturales, aún hay demasiadas mujeres oprimidas por otras mujeres. Reiterándose juegos de roles normalizados por los patrones comportamentales falocéntricos.
Por ello la incitación a la libera-acción femenina nos convoca a sumarnos a los mensajes que intentan aportar su granito de arena a la lucha continua por la equidad. Particularmente si el discurso se comparte con alegría, no obstante, la carrera de obstáculos que hay que correr cada día para tratar de cumplir con las múltiples tareas: públicas, privadas, domésticas, académicas, profesionales, familiares, más las que imponga la verticalidad organizacional del sistema de control que gestiona el capital humano.
En fin, vencer el miedo ejercido por los machos no siempre con pene, pues los hay también con vagina, implica sostener una lucha continua de resistencia ante los embates que pueden ir del ciberbullying y el gas lighting a la cancelación. Maleficencia ejercida con dolo, mala fe, alevosía y ventaja, expresada a base de: un hostigamiento sistemático, calumnias, puñaladas traperas y el recurso del escarnio para anular a quien les hace sombra. Afortunadamente cada vez hay más agrupaciones de mujeres sororas que cobijan y acompañan a las víctimas de violencia de género.
Entonces transitar del horror misógino a parodiar el error con inteligencia y vis cómica alivia un poco los estragos producto del clima de híper control y la amenaza de perder las mínimas garantías para sobrellevar la vida. Este es el medio que tenemos las artistas para denunciar con agrado y jocosidad las incongruencias con las que hay que lidiar cotidianamente para sostener apenas si lo más básico que llevamos a la mesa.

A tono con la agenda internacional ojalá el empoderamiento y la igualdad permeen para cada vez en más niñas y mujeres en cada rincón del mundo. Por ahora, Chela nos invita a compartir con ella su proyecto: Liberación femenina con funciones el viernes 14 de marzo a las 7 PM y el sábado 15 de marzo a las 9:45 PM en el Breve Espacio de Puebla. Mayores informes: 2213853722 y 2221425621.