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Cultura
Hallan en Tehuacán un montículo efigie usado como observatorio y espacio ceremonial
Descubren en Tehuacán observatorio prehispánico con forma de escorpión
Foto: Universidad de Cambridge
Investigadores nacionales e internacionales descubrieron un observatorio astronómico prehispánico de más de 1,400 años de antigüedad en el sur del Valle de Tehuacán.
La estructura, con forma de escorpión, habría permitido a los antiguos pobladores determinar los solsticios de verano e invierno para planificar cultivos y organizar ceremonias relacionadas con la fertilidad y el agua.
El Montículo del Escorpión mide 62 metros de largo y está construido con travertino sobre un núcleo de tierra compactada. Forma parte del Scorpion Mound Complex, un conjunto de al menos 12 montículos distribuidos en nueve hectáreas, que incluyen plazas y estructuras menores asociadas a rituales y actividades comunitarias.
El hallazgo se realizó mediante recorridos de superficie y estudios aéreos con drones multirotor 3D y de ala fija, capaces de generar modelos tridimensionales del sitio. Los arqueólogos destacan que la orientación del montículo coincide con el amanecer y atardecer durante los solsticios, lo que indica un uso como marcador solar y calendario agrícola.
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Los materiales encontrados en el sitio incluyen fragmentos de cerámica decorada, figurillas, incensarios y herramientas de obsidiana, los cuales permitieron ubicar la ocupación del lugar entre el Clásico Tardío y el Posclásico temprano (600–1100 d.C.). Algunos elementos posteriores indican que la estructura continuó utilizándose en fases posteriores.
Investigadores de la Universidad de Texas, la Universidad del Sur de Australia y del INAH destacaron que el montículo combina conocimientos astronómicos, planificación agrícola y simbolismo religioso, reforzando la conexión entre escorpión, Venus y deidades vinculadas a la lluvia y fertilidad.
El complejo se encuentra sobre el Llano de la Taza, un sistema agrícola irrigado por antiguos canales prehispánicos que se extienden por casi 40 kilómetros y que refleja la importancia de la región como centro agrícola y ceremonial.
El equipo de arqueólogos subraya la necesidad de proteger y estudiar la zona ante el crecimiento urbano, la construcción de carreteras y la lotificación de terrenos, acciones que ponen en riesgo la preservación del sitio y su patrimonio cultural. (LV)
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