Te puede interesar:
Cuidado: 5 alertas de que podrías estar por sufrir un derrame ce...
Saludable
La pérdida súbita de coordinación es un síntoma temprano de accidente cerebrovascular
Torpeza repentina al caminar puede ser aviso de derrame cerebral
Foto: UNAM
Un tropiezo inexplicable, una caída sin causa aparente o la torpeza al sostener un objeto pueden ser la primera señal de un derrame cerebral, de acuerdo con especialistas en neurología.
La advertencia cobra relevancia porque detectar a tiempo estos síntomas puede marcar la diferencia entre una recuperación y un daño irreversible.
Cada año, más de 15 millones de personas en el mundo sufren un accidente cerebrovascular (ACV), y alrededor de 5 millones viven con secuelas permanentes, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta condición es una de las principales causas de muerte y discapacidad global.
Los neurólogos recuerdan que existen dos tipos de ACV: el isquémico, que ocurre por la obstrucción de una arteria, y el hemorrágico, provocado por la ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro.
Te puede interesar:
Cuidado: 5 alertas de que podrías estar por sufrir un derrame ce...
Ambos requieren atención inmediata, pues los minutos perdidos aceleran el daño neuronal.
Para reconocer un posible derrame, asociaciones médicas como la American Heart Association (AHA) recomiendan memorizar el acrónimo FAST (Face, Arms, Speech, Time): vigilar el rostro, los brazos y el habla, y actuar con rapidez para acudir a un hospital.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto, el tabaquismo, el sedentarismo y el estrés crónico.
Adoptar hábitos saludables como una alimentación equilibrada, actividad física regular y control médico puede reducir la posibilidad de un evento vascular.
Te puede interesar:
¿Cuánto tiempo se puede sobrevivir tras un derrame cerebral?
En hospitales de todo el mundo, los especialistas subrayan la frase: “tiempo perdido es cerebro perdido”. Actuar rápido ante los primeros signos es crucial para salvar vidas y evitar secuelas graves.
Reconocer una súbita falta de equilibrio o coordinación no debe verse como un descuido pasajero, sino como una señal de alerta. Escuchar al cuerpo a tiempo puede ser la diferencia entre preservar la salud o enfrentar una discapacidad permanente. (LV)