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Netflix muestra el proceso detrás del maquillaje del actor australiano
Jacob Elordi se transforma en Frankenstein en la nueva película de Guillermo del Toro
Foto: Composición e-consulta Instagram @netflixes
El actor Jacob Elordi se convierte en el monstruo de Frankenstein en la nueva película dirigida por Guillermo del Toro, producción que ya se encuentra disponible en Netflix.
La plataforma reveló un video en time-lapse que muestra el meticuloso proceso de maquillaje y prótesis utilizado para transformar al intérprete australiano en una de las criaturas más emblemáticas de la literatura.
El registro audiovisual, difundido a través de las redes sociales de Netflix, exhibe el trabajo del artista de efectos prácticos Mike Hill, responsable de crear un diseño fiel a la visión del cineasta mexicano.
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El proceso incluyó 54 piezas de silicón, aplicadas durante sesiones de más de diez horas diarias. En total, el equipo repitió el procedimiento cerca de 50 veces, lo que equivale a unas 500 horas de trabajo en maquillaje.
Guillermo del Toro buscó alejarse del uso excesivo de efectos digitales para rescatar el valor artesanal de los efectos prácticos. “Queríamos mantener la sensación de algo real, tangible. Si hubiéramos abusado del CGI, se habría destruido la ilusión”, explicó Hill.
El artista añadió que Guillermo del Toro insistió en conservar los ojos originales de Jacob Elordi para preservar la humanidad del personaje, cambiando únicamente el color de uno mediante un lente de contacto.
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La película, que también cuenta con la participación de Oscar Isaac como el doctor Victor Frankenstein , muestra una interpretación centrada en los dilemas éticos y emocionales del creador frente a su obra.
En esta versión, el monstruo no es retratado como una amenaza, sino como una víctima de la ambición humana. “Frankenstein no está construyendo un monstruo, está intentando construir un hombre”, señaló Hill al describir la intención detrás del diseño.
El trabajo de caracterización combinó escultura corporal, pintura y prótesis de alta precisión para dar la apariencia de un cuerpo ensamblado a partir de distintos fragmentos humanos. (EP)