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Cultura
La Ruta Senderos busca atraer el turismo a la zona arqueológica de Cantona y que se conozca la cultura de Tepeyahualco
Presentan la Ruta Senderos de Cantona rumbo al Mundial 2026
Foto: Redes Sociales
El gobierno estatal de Puebla, a través de la Secretaría de Desarrollo Turístico, en conjunto con tour operadores locales, lanzó la Ruta Senderos, un programa que permite conocer la riqueza arqueológica y cultural de la región de Tepeyahualco.
La ruta ofrece una visita a la zona arqueológica de Cantona con actividades culturales y gastronómicas que muestran la tradición viva del territorio.
Cada domingo, los visitantes podrán salir de Puebla a las 8 de la mañana y regresar a las 7 de la noche, participando en una experiencia completa con un costo de 790 pesos por persona.
Este precio incluye la entrada a la zona arqueológica administrada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), guía turístico, seguro de viajero y un taller de “experiencia turística” enfocado en la elaboración de queso impartido por la maestra quesera Flor Balderas.
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Balderas destacó que el propósito no es solo mostrar el producto, sino ofrecer un relato del territorio, conectando la agricultura, la memoria histórica y la identidad cultural.
“Es recorrer el territorio desde algo más profundo que solamente el paisaje, desde las raíces culturales que explican quiénes somos y cómo nos relacionamos con la tierra”, señaló.
Por su parte, Andrés Morales Flores, presidente de la Asociación de Tour Operadores de Puebla, explicó que la Ruta Senderos se suma a las 32 rutas comunitarias y turísticas que ya promueven el estado.
La titular de la Secretaría de Desarrollo Turístico, Carla López Malo Villalón, agregó que esta ruta no solo está dirigida a turistas, sino también a la población local, para que puedan conocer la historia, la cultura y el patrimonio de la zona.
La zona arqueológica de Cantona fue una gran urbe mesoamericana con un centro cívico religioso de aproximadamente 66 hectáreas y 25 barrios con sus respectivos centros secundarios.
La ciudad contaba con una compleja red de más de cuatro mil calles interconectadas y se encontraba sobre un malpaís, es decir, una zona con suelo volcánico poco fértil.
Sus unidades habitacionales estaban rodeadas por muros periféricos y, en su momento de mayor ocupación, llegó a contar con unas 7,500 viviendas, habitadas por más de 90,000 personas.
Cantona también fue un importante centro comercial de obsidiana proveniente de los yacimientos cercanos de Oyameles Zaragoza.
Los recorridos incluyen la visita a lagunas volcánicas de gran belleza como Alchichica, con sus estromatolitos; Atexcac, que cambia de color según sus minerales; Aljojuca, que refleja el cielo; Quecholac, donde se percibe el movimiento del viento; y la Preciosa.
Desde estos lugares se pueden contemplar también el Citlaltépetl, el Valle del Salado y 37 haciendas que narran la historia productiva de Tepeyahualco. (LV)