Domingo, 24 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Una novela sobre el “Altar del Perdón”

Recientemente he publicado nuevamente la novela de mi autoría El Retablo del Perdón

Atilio Peralta Merino

Abogado por la Escuela Libre de Derecho. Premio Nacional de Periodismo “Ricardo Flores Magón” en la categoría de Artículo de Fondo. Compañero editorial de Pedro Ángel Palou; y colaborador cercano de José Ángel Conchello y del constitucionalista Elisur Arteaga Nava.

Sábado, Febrero 3, 2024

Valente Quintana ha sido uno de los más formidables criminalistas  en la historia de México. Siguió las pistas que permitieron desentrañar las diversas etapas que conformaron el iter criminis desplegado , desde la concentración en las reuniones clandestinas organizadas y dirigidas por la Madre Conchita para llevar a cabo los diversos oficios de la fe católica, hasta el momento mismo del atentado perpetrado por José de León Toral en el restaurante “La Bombilla” de San Ángel y que cobró la vida del ciudadano mexicano, General de División, Álvaro Obregón Salido,  el 17 de julio de 1928, pasando, por supuesto, por el atentado con explosivos en la Cámara de Diputados del 24 de mayo del mismo año a cargo de quien, años después  fuese el esposa de la propia Concepción Acevedo de la Llata, el activista de la Liga para la Defensa de la Libertad Religiosa: Carlos Castro Balda.

Habiendo fijado su domicilio en la ciudad por invitación del gobernador Mijares Palencia, -quien había sido jefe policiaco de la capital durante las investigaciones concernientes al asesinato de Obregón-, Valente Quintana descubrió en la ciudad de Puebla, la existencia del clandestino Convento de Santa Mónica, subsistente en un claro desafío, que se extendió  por más de sesenta años, a la orden de exclaustración contenida en la Ley del 11 de Agosto de 1859, elevada a rango Constitucional por Sebastián Lerdo de Tejada mediante la reforma del 25 de septiembre de 1873.

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Aun cuando en la versión cinematográfica de Luis Buñuel, su perfil aparece por demás desfigurado, en la novela de Rodolfo Usigli ocupa un lugar preponderante, bajo el nombre de Valentín Herrera, erigiéndose en figura descollante de la trama de “Ensayo de un Crimen”.

Recientemente he publicado nuevamente la novela de mi autoría El Retablo del Perdón bajo el pseudónimo precisamente de Valente Quintana, amparado con el sello digital DrGloop, que conduce un hombre de probada experiencia en la industria editorial del país como es Rodolfo Munguía.

El retablo del perdón de la Catedral Metropolitana subsistió a un incendio que se registró en el emblemático año de 1968. La pintura de Nuestra Señora que se ubica a su centro, es, junto al “Cristo del Veneno”, la más emblemática figura estampa de la Catedral Metropolitana, situadas ambas a la entrada del monumental edificio antes de llegar al Salón de Coros en el que se despliega el Mural de los Santos de Cristóbal de Villapando y se exhibe la partitura de la Misa de Difuntos compuesta en honor de Carlos V por Cristóbal de Morales.

El misterioso homicidio del industrial textil y promotor principal de la comunidad judía de México, Simón Guindi, registrado en su domicilio de Las Lomas de Chapultepec la noche del 6 de enero de 1990, acontecimiento que permite dilucidar muchos aspectos sobre el posterior devenir de la industria en México, así como del desempeño de la comunidad en la vida del país.

En la novela El Retablo del Perdón se abordan tales tópicos en relación con la licencia histórica que Juan de Dios Peza se toma  respecto a la supuesta autoría  del pintor Simón Pereyns de la madona que se expone al frente del altar, erigiéndose ello, en pista que permite al personaje llevar a cabo  las pesquisas que desentrañan una serie de situaciones sórdidas que han afectado en las décadas recientes  la vida  del país, mientras llega a su vida el fantasma de un viejo amor nunca olvidado en realidad.

La ambientación de la trama permite acudir al nombre del célebre detective mexicano, y su transcurrir, a pensar en diversas circunstancias de hechos que repentinamente cobran nuevamente actualidad, como es todo lo referente al ‘Caso Colosio’, en tanto que el trasiego clandestino de arte sacro colonial, se convierte en el eje central de la narración.

¿Qué clase de indagatorias habría llevado a cabo en nuestros días Valente Quintana? Dado que el titular del área de Cultura del estado de Puebla solicita “se dé carpetazo” a una auditoría en marcha en la dependencia a su cargo.

Lo anterior, en tanto que la encargada de los museos existentes en la entidad, declaró en los primeros días del año que se han recuperado hasta 91 por ciento de las obras faltantes para, pocos días después, señalar que a contracorriente de las declaraciones del extinto gobernador Barbosa, jamás hubo faltantes en el acervo museográfico de la localidad, y que todo se debió a que 5981 piezas “estuvieron mal inventariadas”.

Valente Quintana, o medio siglo antes de él, Alphonse  Bertillon en el París del 'Caso Dreyfus', lo primero que hubieran seguido como pista en una eventual indagatoria, sería el criterio esgrimido por el responsable de adoptar una  metodología de auditoría,  que permitió fijar un “catálogo de cuentas” en el que se produjo una omisión por error de tal magnitud; un inventario en el que se omitió  tal número de piezas,  jamás faltantes en la realidad , pero si excluidas en el asiento de los inventarios levantados.

“La vida imita el arte” habría dicho André Breton en El Amor Loco; quizá no pocos de los elementos de la trama de El Retablo del Perdón, puedan ser vistos en el acontecer cotidiano en fechas próximas, y mientras ello se verifica, me atrevo a recomendar su lectura, suplicando la indulgencia del público como dice ‘Puck’, el personaje shakesperiano de Sueño de una noche de verano, al anunciar el desenlace de la comedia.

albertoperalta1963@gmail.com

 

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