En cumplimiento al artículo 42, fracción I de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el Ejecutivo federal, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó el documento llamado “Pre-Criterios 2025” que no es otra cosa que una el cumplimiento de los requerimientos mínimos que marca la Ley en torno a lo que será el paquete económico, en este caso, de 2025.
Si bien es un documento breve y relativamente superficial, da cuenta de los principales rubros de política económica a los que se pretende ceñir la SHCP en su ejercicio para 2025 en el Paquete Económico 2025 que será entregado al Congreso de la Unión este 15 de noviembre de 2024.
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Respecto a la revisión del documento referido, llama la atención en un primer término la proyección del balance presupuestario que pasa de 5 puntos porcentuales como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) a un 2.5 por ciento como proporción de este. Lo anterior equivale a una reducción del déficit del orden de MXN810,281.8 millones de pesos.
La reducción del déficit presupuestal, como lo ha señalado el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su comunicado del pasado 15 de agosto, en el que establece que “México necesita implementar una consolidación fiscal creíble a mediano plazo, respaldada por medidas de política bien definidas. El plan de las autoridades entrantes de iniciar una importante consolidación fiscal en 2025, que debería reducir el déficit a menos de 3% del PIB a mediano plazo, recalca el compromiso de México con la prudencia fiscal. Para ello será necesario definir y aplicar medidas fiscales complementarias, que incluyan preferentemente una reforma fiscal integral. En particular, el presupuesto de 2025 debería centrarse en reducir el gasto fiscal y reevaluar las tasas y los umbrales impositivos, especialmente en el impuesto sobre la renta a las personas físicas”.
El documento llamado “Pre-criterios 2025” logra presentar una reducción de 2.5 puntos porcentuales como proporción del PIB, principalmente a través de una combinación de reducción del gasto, particularmente el rubro de “Gasto Programable” por MXN577,252.0 millones de pesos y por el lado del ingreso a través del incremento de “Ingresos No Petroleros” por MXN443,310.2 millones de pesos, dejando el Costo de Deuda prácticamente sin cambios respecto a 2024.
Hasta aquí, el documento se ve realmente formidable. Sin embargo, vayamos a los supuestos que respaldan tan alegres cifras.
Si bien el documento no detalla las fuentes que respaldan un incremento en ingresos tributarios por alrededor del 7 por ciento de 2024 a 2025, sí señala en diversos momentos que el incremento de los ingresos tributarios se atribuye a la estimación de crecimiento real de la economía proyectada en un rango de 2 a 3 por ciento. Aunado a lo anterior, el documento establece una inflación estimada de 3.3 por ciento y un deflactor del PIB de 3.9 por ciento promedio (1). En el mismo sentido, el documento señala que “una mayor tasa de crecimiento real de la economía en un punto porcentual implica una variación en los ingresos tributarios no petroleros de 53 mil millones de pesos”.
Ahora bien, el documento señala un incremento de los ingresos tributarios no petroleros del orden de MXN443,310.2 millones de pesos, lo que se traduce en el supuesto de crecimiento real de la economía de 8.36 por ciento. ¿Cómo lo calculé? Sencillo. Si por cada punto porcentual de crecimiento real e la economía los ingresos tributarios no petroleros crecen MXN53 mil millones de pesos, entonces MXN443,310.2 millones de pesos implican un crecimiento real de la economía de 8.36 por ciento o 443,310.2 dividido entre 53,000 igual a 8.36. Ahora, un crecimiento real de la economía de 8.3 por ciento equivale, con el deflactor utilizado en el documento, a un (8.36 + 3.9) 12.26 por ciento.
¡Bingo! Tendremos un crecimiento de ingresos tributarios no petroleros en la magnitud que establece el documento asumiendo un crecimiento nominal de la economía del 12.26 por ciento. Debo confesarle que la última revisión del FMI proyectó un crecimiento real de la economía mexicana, en octubre pasado, un 1.5 por ciento. En resumen, la proyección de incremento de ingresos del documento llamado Pre-Criterios 2025 asume un crecimiento real de la economía de 8.36 mientras el FMI pronostica un crecimiento real de la economía mexicana e 1.5 por ciento. Conclusión, los MXN443,310.2 millones de crecimiento en ingresos tributarios no petroleros es, por decir lo menos, improbable.
Me permito incluir un cuadro y anexos para pronta referencia:
Por el lado del gasto, el documento muestra una reducción del Gasto Programable por MXN577,252.0 podemos observar una proyección de gasto en todos los ramos exhibidos en el dicho documento de entre 2 y 5 por ciento de incremento promedio. Dicho lo anterior, la reducción en el gasto programable, si no se encuentra en los ramos de gasto, desearía saber de dónde salió.
Expuesto lo anterior, y dado que una Consolidación Fiscal incluye incremento estructural por el lado del ingreso y reducción por el lado del gasto, aunado a una reducción en la carga y servicio de deuda, misma que se mantiene en los mismos niveles que en 2024, son condiciones que no se presentan de manera realista en el documento, por lo que temo decepcionar al FMI respecto a sus expectativas con relación a una consolidación fiscal y una reducción del déficit presupuestal creíbles para el caso mexicano.
Esperemos que en el Paquete Económico 2025, que será entregado este viernes 15 de noviembre, podamos ver un escenario realista en el que, que refleje el incremento en la recaudación tributaria no petrolera acorde con las previsiones de crecimiento económico que efectivamente se experimentará en el 2025, y que, en mi opinión difícilmente corresponderá a un decremento del déficit presupuestal como se ha prometido en diversos foros y medios de comunicación especializados; que refleje también el recorte del gasto programable que no vemos en los “Pre-Criterios 2025”. En caso contrario, podría anticipar que tanto diarios especializados como diversas instituciones financieras se verán en la necesidad de rectificar su optimismo.
(1) Lo anterior implica que el crecimiento nominal de la economía en 2025 se estima entre 5.9 a 6.9