Los sueños lúcidos son episodios en los que la persona está soñando, pero se da cuenta que está soñando, y ocurre principalmente durante el sueño con movimientos oculares rápidos (MOR), una este sueño que se han caracteriza por una actividad cerebral intensa asociada a una parálisis muscular lo que implica que al tener ensoñaciones no nos podemos mover.
En general, tener sueños lúcidos ocasionales no constituye una enfermedad, pero se deberá buscar a un especialista cuando se acompañan de pesadillas recurrentes, angustia, insomnio, o con mucho sueño durante el día, la denominada somnolencia diurna, además de ansiedad, e incluso llegar a la depresión.
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A la persona que presenta sueños lúcidos se le recomienda mantener horarios regulares de sueño, evitar privarse de dormir, reducir el consumo de alcohol y de estimulantes como café, té o bebidas energéticas por la noche, y deben registrar los sueños en una libreta cada noche o usar un dispositivo que registre el sueño.
A los familiares se les debe explicar que los sueños lúcidos no equivalen a una enfermedad psiquiátrica, ni necesariamente a alucinaciones patológicas. La mejor orientación consiste en escuchar sin juzgar, tranquilizar a la persona, favorecer hábitos saludables de sueño y vigilar la aparición de signos de alarma como conductas violentas durante el sueño, lesiones, insomnio persistente o somnolencia excesiva durante el día.
Así que si usted conoce a alguien con esta patología de sueño no dude en remitirlo con un médico especialista.