Sociedad
Que te guste la Pornografía… ¿Es perjudicial, provechoso o trivial?
Según afirman un sinnúmero de estudios científicos; la Pornografía llega a ser nociva para el individuo que la mira, cuando este es incapaz de distinguir entre fantasía y realidad. En eso coinciden muchas investigaciones que han indagado en el tema: existe el riesgo de que alguien llegue a creerse demasiado lo que ve en una película, imagen o texto pornográfico; y en consecuencia distorsione su propia sexualidad.
Un estudio encabezado por Simon Louis Lajeunesse –investigador de esta materia en la Universidad de Montreal- encontró que la Pornografía no afecta necesariamente las relaciones sexuales, y tampoco el comportamiento sexual.
Cada quien sus gustos
Durante un par de años Lajeunesse entrevistó a cientos de personas de ambos géneros, para preguntarles acerca de sus experiencias en esta recurrente práctica sexual. Lajeunesse encontró que cada persona busca un tipo muy particular de pornografía; que haga realidad alguna fantasía que ese individuo generó a partir de determinada vivencia o gusto particular.
El estudio de Lajeunesse encontró que las preferencias –en cuanto a pornografía- están vinculadas con el imaginario sexual que cada persona he construido en su mente. Quizá por ello, hoy la oferta de pornografía en la red es además de amplia muy variada. Mezcla razas, edades y géneros: lo mismo puede verse a una mujer nórdica de 70 años con un hombre de raza negra de 21; que a dos varones transexuales americanos de 50 años, siendo sometidos por una fémina asiática de 19.
El que solo se requiera una cámara HD y una laptop (en cuanto a recursos de producción) para crear un filme pornográfico; ha aumentado dramáticamente la proliferación de películas y sitios web. En la red circulan por igual videos de Ucrania, Gran Bretaña, Argentina, Estados Unidos, Japón, India, Arabia, Rusia o México. El caudal es ilimitado, y siempre existirá el material preciso para dar salida a la fantasía sexual de cualquiera; especialmente los caballeros.
Fantasías muy masculinas
Porque es importante remarcar que –según estadísticas- de cada cuatro personas que ven porno, tres son hombres y solo una es mujer. La razón –dicen los científicos- es que los varones tienden a ser más visuales, y tal condición se remarca en el terreno sexual. Según esto, un hombre se excita principalmente a través de los ojos; de tal forma que la pornografía le viene muy bien para lidiar con su deseo constante (a diferencia del deseo femenino, que es fluctuante). Así que la pornografía es –entonces- un gusto muy masculino.
En la Universidad de Hawái se efectuó recientemente una amplia revisión de estadísticas provenientes de todo el mundo, asociadas con el tema de la Pornografía. Los científicos detectaron que en aquellos países donde se ha ilegalizado la Pornografía, se incrementaron los delitos sexuales. Al revisar dichas estadísticas, los investigadores hawaianos coincidieron en algo que otros de sus colegas (de distintas partes del mundo) habían afirmado antes: la gente realiza con el Onanismo y la Pornografía, fantasías que no necesariamente desean ejecutar en la vida real.
En el otro lado, está también una preocupación constante de muchos gobiernos y organizaciones acerca de la industria de la Pornografía. En muchos países, esta tiene nexos con quienes controlan la prostitución; o se encuentra estrechamente ligada a estructuras delincuenciales que soportan otras prácticas totalmente nocivas e ilegales, como la trata de personas y el abuso de menores. Estos últimos, son problemas sociales que incluso están más allá de la Pornografía en sí; y que se acentúa en zonas con propensión al abuso, donde usualmente prolifera la pobreza.
¿Saludable o no?
Es la pregunta; y no hay respuesta contundente. Muchos especialistas consideran que cualquier práctica sexual puede ser válida, en tanto no dañe a la persona que la realiza o cause afectaciones a terceros. Definir si la pornografía tiene consecuencias nocivas es una discusión en curso, y usualmente comienza en el tema de la adicción.
La organización estadounidense Sex Addicts Anonymous; afirma que 14 millones de norteamericanos han reportado que su dependencia a la pornografía, se les ha salido de control en algún momento. Claro que este no es un problema exclusivo de dicha práctica, ya que los humanos han demostrado capacidad para generar adicción por casi cualquier cosa. Los vacios existenciales o emocionales suelen llenarse con comida, alcohol, drogas, trabajo o sexo.
Otra crítica recurrente hacia la Pornografía es que se trata de una parodia del acto sexual. Y en esto hay mucha razón: la mayoría de las películas son una puesta en escena realizadas por actores, donde se cuidan aspectos técnicos y se exageran detalles con fines dramáticos (tamaños, duraciones, secreciones). Pero como en cualquier otra producción audiovisual, debiera quedar claro que es ficción y no la realidad (aunque cada vez se estile más una Pornografía espontánea y en consecuencia muy realista).
Porque eso sí, en la Pornografía como en el resto de la industria de los audiovisuales –vigente en este siglo XXI- hay diversidad en calidades. Existen –y seguramente abundan- las producciones malísimas y los lugares comunes. Pero hay también directores, argumentistas y actores que; bien parados en el terreno del arte, derriban con su trabajo y experiencia toda clase de tabúes o prejuicios. Estos incluso pueden expandir los horizontes del individuo o la pareja, y en consecuencia mejorarles la vida sexual.
Porque hay algo en lo que todos los estudios están de acuerdo: la Pornografía se ha convertido en la –muy deficiente- educación sexual que muchos individuos reciben en la Cultura Occidental; especialmente en los países más conservadores. Considerando que en México, el 60 por ciento de las mujeres mayores de 40 años desearían haber tenido una vida sexual más emocionante (de acuerdo con la encuesta internacional “El Sexo y la Mujer Moderna”); y otros estudios indican que los hombres incluso superan esa cifra; podríamos decir que la Pornografía como educadora, es un fracaso.
Pero en todo caso, hay que cuestionar si debiera recaer en la Pornografía la obligación de educar sexualmente a la sociedad; o si el error es omitir el tema del sexo en las conversaciones (entre padres e hijos, por ejemplo) y en las aulas.
Entonces, la Pornografía puede estar presente –y sin problemas- en la vida de cualquiera sin causarle distorsiones; siempre y cuando queden claros los puntos que ya se trataron. La Pornografía es básicamente fantasía; y la vida real puede ser incluso más intensa que la ficción. Lo más recomendable será siempre gozar una sexualidad diversa y trabajar intensamente el desarrollo de la inteligencia sexual (Twitter: @rolandolino)