Universidades
Generan alumnos jardines colgantes para reducir estrés
Consiste en un espacio con plantas, música, luces de colores y fuentes artificiales
Con jardines colgantes los alumnos de la carrera de ingeniería en Mecatrónica del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Puebla, David Báez y David Maya, pretenden reducir el estrés de las personas al llegar a sus hogares.
Con el proyecto denominado: “Jardín Gabriela”, que consiste en un espacio con plantas, música, luces de colores y fuentes artificiales, los estudiantes buscan crear espacios armónicos que sirvan para la relajación.
El jardín está equipado con cuatro sensores de presencia, que cuando detectan que alguien llega a su casa, cansado o estresado, estos activan la secuencia de música e iluminación, “es decir te recibe” con un espectáculo visual confortable cuya secuencia no se repite durante un mes, explica David Maya Peláez.
Entrevistado en el marco de la presentación de "60 inventos" realizados por alumnos de Biotecnología, Mecatrónica, Ingeniería Industrial, Civil y Electrónica así como de Tecnologías de la Información, el alumno del ITESM explicó que su proyecto podrá estar en el mercado, ya que puede acoplarse a espacios pequeños y con diseños para todos los gustos.
El proyecto incluye secuencias de efectos de luz de acuerdo al estado de ánimo de las personas que deben ser indicados por el usuario mediante una aplicación que se activa desde el teléfono móvil.
En el modo “Feliz” el jardín se pinta de verde con el color de las luces y las fuentes se mueven al compás de música alegre, mientras que al activar el estado “Enamorado”, la fuente se ilumina con colores rojos y movimientos de agua más relajados.
El agua genera una sensación diferente que se empata con jardinería, colocada en una estructura colgante que sirve para eficientar espacios, ya que las casas actualmente son más pequeñas y se pueden aprovechar espacios como la cochera, o las entradas a los hogares, señaló.
Cada jardín cuesta alrededor de 35 mil pesos, aunque los “inventores” buscan crear versiones más económicas que no mermen la tecnología y también otros modelos para grandes salones y centros de exposición.
Por el momento el invento de los alumnos del ITESM ya ha sido rentado para bodas donde se ha programado para que se active a la llegada de los invitados y ha funcionado de manera óptima.