Salud
La batalla contra la influenza y otras enfermedades
Las personas afectadas pueden contagiar a otras desde un día antes de sentir las molestias de gripa
Las advertencias son de hace muchos años: en tiempo de fríos cuídate de los cambios bruscos de temperaturas, abrígate bien y aléjate de puntos de contagio. Incluso hay un consejo más: quédate en casa cuando los síntomas de la gripa atacan, pero no pienses que los demás hacen lo mismo.
Pues la realidad es que 26% de las personas admite que van a trabajar cuando no se sienten bien, según una encuesta (2014) levantada por Organización de Salud y Seguridad Pública en Estados Unidos.
Riesgos extremos
Las personas afectadas pueden contagiar a otras desde un día antes de sentir las molestias de gripa; fiebre, dolor de garganta o dolor de cabeza.
De 20% a 30% de quienes son víctimas del virus de la gripa no se enferman, pero pueden contagiar a otros, alerta la Harvard Medical School.
Eso significa que cuando se trata de mantenerse saludable durante la temporada de influenza, la mejor defensa es un buen ataque. La vacuna contra la influenza es la mejor protección.
No están de más unos consejos:
Lávate las manos con frecuencia. ¿Has escuchado este consejo toda la vida? No todo el mundo lo sigue. Sólo 75% de las mujeres y 59% de los hombres dicen que siempre se lavan después de usar un baño público, de acuerdo con una encuesta nacional de 2015 realizada por Bradley, un fabricante de accesorios de plomería comerciales.
Lávate las manos con frecuencia, especialmente después de estar en lugares públicos, de usar el baño, cambiar pañales o tocar animales y antes de preparar alimentos.
No te toques la cara. Una forma común de enfermarse es por tocarse los ojos, la boca o la nariz con las manos después de estar en contacto con virus u otros gérmenes.
Evita tocar superficies contaminadas Los virus pueden vivir sobre superficies durante un promedio de ocho a 72 horas, dependiendo del virus; limpia las superficies, primero con una toalla de papel o servilleta con jabón antibacterial o desinfectante de manos.
Algunos elementos que no pueden limpiarse y son un foco de infección importante son los billetes (el dinero).
La oficina: Más de la mitad de las superficies que se tocan con frecuencia -como chapas, teléfonos, muebles de sala de descanso, el refrigerador de la oficina y escritorios- puede contaminarse cuando una persona en la oficina está enferma, según un estudio de 2013 por la Universidad de Arizona en Tucson.
Aviones: Contrariamente a lo que muchos creen, el aire recirculado no es el problema de salud más importante en los aviones. El mayor riesgo de enfermarse en un avión se debe a estar cerca de muchas personas durante largos periodos y las superficies que las personas enfermas tocan y manipulan pueden contaminar. Considera también no utilizar el asiento del pasillo. Es el más contaminado porque mucha gente lo toca cuando se mueve a través de la aeronave.
Restaurantes: Menús, sal y pimienta, y llaves de baño son utilizados por mucha gente y reciben poca, o ninguna, limpieza.
Aísla a los familiares enfermos en casa.
No saludes de beso, y en vez de dar un apretón de manos da un apretón de puños, es más higiénico y menos contagioso.
Además, trata de mantener tu distancia de las personas visiblemente enfermas. Pueden emitir virus hasta a dos metros de distancia al estornudar o toser, según un estudio (2013) publicado en The Journal of Infectious Disease.