Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Saludable

El lado no contado del Ozempic: del peso al hígado graso

Este famoso fármaco no solo ayuda a adelgazar, también podría revertir el hígado graso

El lado no contado del Ozempic: del peso al hígado graso

El lado no contado del Ozempic: del peso al hígado graso

Foto: Composición e-consulta

En los últimos años, el Ozempic se ha convertido en una palabra habitual en redes sociales, clínicas de estética y hasta alfombras rojas. Lo que comenzó como un tratamiento para la diabetes tipo 2 ahora ha cobrado fama entre celebridades y figuras públicas por su aparente eficacia para bajar de peso.

Sin embargo, detrás de su uso viral, hay mucho más que conocer sobre este medicamento, especialmente sus beneficios médicos y los riesgos de usarlo sin control. Ozempic es el nombre comercial de un fármaco cuyo principio activo es la semaglutida.

Este compuesto pertenece a una clase de medicamentos llamados agonistas del GLP-1, una hormona que regula los niveles de azúcar en sangre y también influye en el apetito y la digestión. La semaglutida se administra por medio de una inyección subcutánea semanal, y fue aprobada inicialmente para el manejo de la diabetes tipo 2.

Con el tiempo, los estudios revelaron otro efecto: la pérdida de peso sostenida en muchos pacientes. Esta propiedad le valió un lugar en los titulares cuando celebridades comenzaron a utilizarlo con fines estéticos.

Te puede interesar:

La obesidad: el principal problema de salud en México

Pero el reciente interés científico va más allá de la balanza. Un estudio publicado en *The New England Journal of Medicine* reveló que la semaglutida también podría ayudar a revertir el hígado graso, una enfermedad silenciosa que afecta a millones en todo el mundo.

En una investigación global realizada en 37 países y con la participación de 800 pacientes, se observó que tras 72 semanas de tratamiento, cerca del 37% mostró una reducción significativa en la inflamación hepática.

Incluso un tercio de los participantes presentó mejoras visibles en la fibrosis, el tipo de cicatrización que puede derivar en cirrosis o insuficiencia hepática si no se trata a tiempo. Además, la pérdida de peso asociada al tratamiento mejoró la salud metabólica general y redujo factores de riesgo cardiovascular.

El hígado graso, también conocido como MASH (esteatohepatitis asociada con disfunción metabólica), se da cuando se acumula grasa en el hígado por encima del 5% de su peso. Puede surgir por diversas causas, entre ellas la obesidad, la diabetes o el síndrome metabólico, y en sus etapas avanzadas puede derivar en complicaciones graves.

Te puede interesar:

No más comida chatarra en escuelas; alimentos saludables para lo...

Frente a estos hallazgos, expertos advierten que Ozempic no es una solución mágica y que su uso debe estar supervisado por un médico. A pesar de sus beneficios, el medicamento también puede causar efectos secundarios como náuseas, vómitos, diarrea y malestar abdominal. En algunos casos menos comunes se han reportado pancreatitis, alteraciones visuales y complicaciones renales. (EP)

TAGS