Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Nación

Asesinaron al sacerdote Ernesto Baltazar para robarle; lo drogaron

Un sexo servidora le dio clonazepam y su cómplice lo golpeó cuando despertó

Asesinaron al sacerdote Ernesto Baltazar para robarle; lo drogaron

El sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis

Foto: Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó el homicidio calificado contra el sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis, de 43 años, adscrito a la Diócesis de Cuautitlán, Estado de México, en un caso clasificado como robo con violencia mediante la modalidad conocida como gotera.

Al religioso lo drogaron con clonazepam, lo golpearon hasta la muerte con un bate y abandonaron su cuerpo en un canal de aguas negras del estado mexiquense.

Así se dio el crimen

El crimen ocurrió el 29 de octubre de 2025, cuando el padre Baltazar se reunió con Fátima Isabel N, una mujer que ejercía el trabajo sexual y con quien mantenía contacto desde hacía un año.

Te puede interesar:

Hallan a sacerdote muerto y capturan a 2 por su desaparición en ...

Acordaron encontrarse en el hotel Bikos, ubicado en la vía José López Portillo, en Tultitlán.

Ahí, según la declaración de la propia imputada, estuvieron una hora y después se trasladaron al domicilio Brandon Jonathan N., en la Unidad Habitacional Morelos, Tercera Sección, en la zona sur de Tultitlán.

Ya en la casa de Brandon, donde también se encontraba María Fernanda N., pareja de Brandon, Fátima disolvió gotas de clonazepam en una bebida para dársela a Ernesto Baltazar, dejarlo inconsciente y despojarlo de sus pertenencias.

Una vez incapacitado, al sacerdote lo trasladaron atado con cables a una cama; al despertar y reaccionar, el religioso fue cubierto con una cobija y golpeado repetidamente en la cabeza con un bate metálico por Brandon N., causándole un traumatismo craneoencefálico que le provocó la muerte.

Te puede interesar:

Asesinato del padre Marcelo Pérez no quedará impune: Sheinbaum

Después del homicidio

Los involucrados consumieron alcohol y estupefacientes mientras limpiaron la escena del crimen.

El 30 de octubre, envolvieron el cadáver en bolsas negras y una cobija, lo colocaron dentro de un sillón y, con ayuda de un amigo de Brandon —quien permanece prófugo—, lo subieron al techo de un vehículo para abandonarlo en un canal de aguas negras en Nextlalpan.

La camioneta del sacerdote fue llevada a Actopan, Hidalgo, donde Fátima la vendió en 37 mil pesos con apoyo de un exrecluso conocido como ‘Chilorio’.

La desaparición fue denunciada el 31 de octubre por familiares de la víctima y la Diócesis de Cuautitlán.

El cuerpo lo hallaron el 11 de noviembre en avanzado estado de descomposición; su identidad se confirmó mediante pruebas genéticas y periciales.

Un cateo el 9 de noviembre en el departamento de Brandon permitió recuperar ropa del sacerdote, una estola, objetos personales y rastros hemáticos.

Brandon Jonathan N. y María Fernanda N. fueron detenidos el 11 de noviembre, mientras que Fátima Isabel N. fue capturada días después, el 14 noviembre.

Los tres enfrentan cargos por desaparición cometida por particulares y homicidio calificado con premeditación, ventaja y traición.

Un juez impuso prisión preventiva oficiosa, los vinculó a proceso y concedió tres meses para la investigación complementaria. Permanecen recluidos en penales del Estado de México.

TAGS