Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Municipios

Localizan a Canelo, perro guardián de San Nicolás Tolentino en Izúcar

Canelo, el perro guardián de San Nicolás Tolentino, fue hallado con vida en Raboso tras días extraviado

Localizan a Canelo, perro guardián de San Nicolás Tolentino en Izúcar

Canelo

Foto: Cortesía

Canelo, el perro guardián de San Nicolás Tolentino, iglesia ubicada en una junta auxiliar al sur de la cabecera municipal de Izúcar de Matamoros, fue localizado con vida y en buenas condiciones físicas dentro de un domicilio particular en la junta auxiliar de San Juan Raboso, al oriente del mismo municipio.

De acuerdo con Google Maps, la distancia entre San Nicolás Tolentino y San Juan Raboso es de 10 kilómetros con 600 metros.

Gracias a la difusión en redes sociales y en diversos medios de comunicación, incluido e-consulta, la mascota pudo ser recuperada por Miguel, su dueño, quien se trasladó hasta dicha comunidad, ubicada a aproximadamente 20 minutos de viaje.

A través de redes sociales, la iglesia informó:
“Con mucho gusto y alegría encontramos al famoso Canelo, el perrito extraviado el 9 de diciembre, quien se fue con los peregrinos. Lo localizamos en la comunidad de San Juan Raboso, donde personas que venden comida en la entrada del poblado y estudiantes del bachillerato le dieron asilo durante esos días”.

Te puede interesar:

Perro extraviado y choque marcan las rutas guadalupanas en la Mix...

Posteriormente, se dio aviso para que Canelo, el perro guardián de San Nicolás Tolentino, regresara a su comunidad, donde —de acuerdo con la publicación— se encuentra tranquilo y feliz, al reconocer que ya está en casa.

La iglesia también agradeció el apoyo de los medios de comunicación que participaron en la difusión para su localización.

El can fue captado en la batea de un vehículo durante su traslado desde Raboso; hasta el momento se desconoce cómo llegó a esa comunidad o quién lo movilizó.

Asimismo, se difundieron imágenes donde se observa al perro, de talla grande, nuevamente en el inmueble de la iglesia.

Magdalena Cruz, habitante de San Nicolás Tolentino, señaló que el apoyo brindado fue un acto de solidaridad: “No hay que agradecer, nosotros lo hicimos por humanidad; el pobre perro andaba asustado, con sed y hambre”. (KR)

TAGS