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Sociedad
Tablets con tarjetas registradas o teléfonos con sesiones abiertas propician que un único clic pueda traer consecuencias inimaginadas
Estafas en línea apuntan a menores sin supervisión
Foto: Pixabay / https://pixabay.com/photos/children-portrait-siblings-brother-817368/
A simple vista, muchas estafas en línea parecen dirigidas a adultos, con mensajes sobre bancos, compras sospechosas o cuentas bloqueadas. Sin embargo, cada vez más estafadores apuntan a los niños, no porque tengan dinero propio, sino porque usan dispositivos vinculados a cuentas familiares y suelen confiar en lo que ven en pantalla, lo que les permite abrir una puerta hacia la información y el dinero de los padres.
Muchos niños pasan gran parte de su tiempo conectados. Juegan, ven videos, descargan aplicaciones y chatean sin considerar los riesgos. Internet prácticamente forma parte de su rutina y no es algo percibido como peligroso.
Al mismo tiempo, muchos de los dispositivos que usan están vinculados a cuentas compartidas. Tablets con tarjetas registradas, consolas conectadas a tiendas digitales o teléfonos con sesiones abiertas propician que un único clic pueda traer consecuencias inimaginadas.
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Los estafadores entienden esto muy bien. No necesitan que un menor escriba datos bancarios completos. A veces basta con que instale algo, ingrese una contraseña o comparta un código que parece inofensivo.
Un método común es usar juegos populares para niños como atractivo. Con mensajes que prometen monedas gratis, personajes especiales o acceso a contenido exclusivo, los estafadores incitan a hacer clic. Para obtener estos “premios”, suelen pedirles iniciar sesión en un sitio externo o descargar una aplicación adicional.
Para un niño, todo esto puede parecer normal e incluso parte del juego. Sin embargo, para el estafador, se trata de una oportunidad ideal para obtener credenciales o hacer compras sin autorización.
Cabe mencionar, además, que también son muy vistos los concursos falsos que se relacionan con caricaturas, influencers infantiles o marcas reconocidas. Por fuera, todo parecerá colorido y amigable, ya que así fue diseñado para evitar que se cuestione si es real o no.
Otra estrategia es suplantar la identidad de una figura de autoridad. En estos escenarios, puede tratarse de un mensaje que dice provenir del soporte técnico de un juego, del dispositivo o hasta de la escuela del niño. El tono en estas estafas suele ser urgente y simple, pensado para que el pequeño actúe por impulso.
Durante el proceso, muchos estafadores solicitan verificar una cuenta o atender un error. A veces, el niño pide ayuda a sus padres y, sin saberlo, comparte información sensible pensando que está resolviendo el problema.
Es común que, en el entorno familiar, la seguridad digital solo se convierta en tema de interés cuando surgen dudas o señales de alerta. Ya sea que aparezcan cargos extraños, se detecte un cambio de contraseña o se actualice la configuración del dispositivo.
En este momento, muchos padres suelen buscar información o revisar opciones para descargar un antivirus gratis en español y protegerse mientras investigan qué pasó.
El problema es que, cuando lo hacen, el acceso ya pudo haber ocurrido. Por eso, la prevención suele ser más efectiva que la reacción.
Existen indicios que podrían indicar que algo no está del todo bien, tanto con el niño como con su dispositivo regular. Algunos son:
Establecer un espacio en el que los niños puedan contar lo que pasó sin miedo es esencial para detectar un problema a tiempo.
La prevención contra estafas no depende solo de la tecnología. Conversar del asunto en casa ayuda mucho. Explicar cómo no todo lo que aparece en internet es real, que un premio casi nunca es gratis y que deben preguntar antes de hacer clic, puede marcar la diferencia.
No es necesario asustarlos, sino establecer reglas simples con ejemplos para que sepan cuándo detenerse y pedir ayuda a un adulto.
Para evitar que los niños se sientan vigilados o incómodos, puedes probar medidas no invasivas como las siguientes:
Separar cuentas y limitar accesos hace que un pequeño error no termine causando un problema mayor y da más tranquilidad en el día a día.
Las estafas que se aprovechan de los niños para acceder a las cuentas de sus padres son cada vez más comunes, pero puedes evitarlas. Con información comprobada, hábitos sencillos y un poco de comunicación, puedes reducir considerablemente el riesgo. Así, los pequeños aprenderán a usar internet con curiosidad, pero también con cuidado. (JRLM)