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Cultura
Habrá presentaciones, proyecciones y actos culturales para impulsar el uso y preservación lingüística
Puebla reúne a hablantes y autores por lenguas originarias
Foto: Redes Sociales
Creadores, hablantes, lingüistas y escritores se reunirán este sábado 21 de febrero en la Casa de la Cultura de Puebla para conmemorar el Día de la Lengua Materna con una programación de música, literatura, cine y artesanías, cuyo objetivo es promover la preservación de las lenguas originarias.
Las actividades iniciarán a las 10:00 horas, tras lo cual los coros Infantil-Juvenil de Hueyapan y Municipal de Tlacotepec de Benito Juárez interpretarán el Himno Nacional Mexicano y el del Estado de Puebla en náhuatl y ngigua (popoloca).
También se presentarán los libros “Nitu Wantú Ni Tlan” (Nada es perverso), de Manuel Espinosa Sainos, originario de Ixtepec, y “Totozinco”, de Alberto Hernández Casimira, de Pahuatlán.
En la Cinemateca Luis Buñuel se proyectarán cortometrajes elaborados en el Taller de Cine Comunitario con niñas y niños hablantes de lenguas originarias, provenientes de Caxhuacan, Pahuatlán, Tepexi de Rodríguez y Atlequizayan.
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En México, la riqueza lingüística está conformada por 11 familias, 68 lenguas indígenas nacionales y 364 variantes, que representan formas propias de memoria, conocimiento y relación con el territorio.
En Puebla se hablan siete de ellas: otomí, náhuatl, ngigua, mazateco, mixteco, totonaco y tepehua, por alrededor de 615 mil personas, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI 2020).
Sin embargo, la mayoría de los hablantes son mayores de 40 años, lo que pone en riesgo su preservación.
De acuerdo con el Instituto Poblano de las Lenguas Originarias, el tepehua es la lengua con mayor riesgo de desaparición en la entidad, con cerca de 600 hablantes en el municipio de Pantepec.
Los hablantes son los principales guardianes de una lengua, pues mediante la transmisión oral en familias, comunidades y espacios cotidianos mantienen vivas formas únicas de entender el mundo.
Cada lengua resguarda conocimientos sobre la naturaleza, la medicina tradicional, la historia comunitaria, la organización social y la relación con el territorio.
En un contexto donde muchas lenguas enfrentan desplazamiento o desaparición, el papel de los hablantes resulta crucial para su conservación.
Por su parte, los escritores fortalecen la visibilidad de las lenguas maternas al producir poesía, narrativa, ensayo y textos académicos que demuestran su valor para la creación artística y el pensamiento contemporáneo.
Proteger y reconocer a hablantes y escritores es una acción clave para preservar la memoria, la identidad y el patrimonio vivo de las comunidades. (LV)