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Testimonios revelan presuntos abusos, desigualdad y malas condiciones en el penal de Ciudad Serdán
Penal de Serdán
Foto: Cortesía
Al interior del penal de Ciudad Serdán, oficialmente Centro de Reinserción Social de Chalchicomula de Sesma, los testimonios de algunas personas privadas de la libertad describen una realidad marcada por presunta desigualdad, abusos y privilegios para algunas internas, mientras otras aseguran vivir en condiciones de discriminación.
De acuerdo con los relatos, dentro del penal de Ciudad Serdán circulan historias difíciles de creer, una de ellas señala que una custodia, presuntamente embarazada, habría agredido a una interna.
La mujer se defendió y, tras el enfrentamiento, según versiones de las propias reclusas, la custodia habría perdido a su bebé.
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Después de ese incidente, la interna presuntamente fue enviada a la celda de castigo, un lugar donde —según testimonios— se pierde la noción del tiempo, ya que no es posible distinguir si es de día o de noche.
Las internas también aseguran que cuando representantes de Derechos Humanos visitan el penal de Ciudad Serdán, todo parece estar previamente planeado. Nadie habla, nadie denuncia.
Afirman que algunas custodias permanecen cerca observando y, mediante miradas o gestos, controlan lo que se puede decir, provocando que todas respondan que “todo está bien”.
Otro de los señalamientos está relacionado con las donaciones, cuando asociaciones civiles o personas de la iglesia hacen llegar medicamentos o artículos de higiene —como toallas sanitarias, papel higiénico o jabón—, las internas aseguran que en muchas ocasiones estos productos no se entregan directamente.
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De acuerdo con los testimonios, algunos artículos se venden o se “prestan”, para que posteriormente las internas tengan que devolverlos cuando reciben visitas de sus familiares.
Mientras tanto, parte de estos productos permanece almacenada en una especie de bodega.
También se denuncian presuntos abusos laborales, algunas internas han trabajado en maquilas dentro del penal de Ciudad Serdán. Por ejemplo, señalan que por coser una camisa podían recibir apenas unos centavos.
En ocasiones debían confeccionar entre 20 y hasta 100 playeras, pero si alguna prenda salía defectuosa, el costo se descontaba de su pago.
En otros trabajos, como el armado de pinzas, se entregan costales de hasta 10 kilos de material que deben terminar en un plazo de tres días, por cada kilo se les pagaban alrededor de 10 pesos.
Algunas mujeres aseguran haber sufrido lesiones en las muñecas debido al esfuerzo repetitivo.
En cuanto a la alimentación, las internas relatan que frecuentemente reciben arroz mal cocido o frijoles apenas hervidos.
También señalan que algunas mujeres que trabajan en la cocina, junto con sus amigas dentro del penal, reciben mejores alimentos y ciertos privilegios.
Sin embargo, también mencionan que en ocasiones el pollo que se les entrega llega en mal estado, lo que ha provocado enfermedades entre la población penitenciaria.
El acceso al aseo personal también sería limitado, según los testimonios, muchas veces solo pueden bañarse entre las cinco y seis de la tarde.
Algunas internas cuentan con agua caliente, mientras que otras deben hacerlo con agua fría, incluso durante la temporada invernal.
Esto ha provocado que varias mujeres enfermen de gripe y, en casos más graves, temen que estas enfermedades puedan convertirse en neumonía debido a la falta de atención médica.
Historias como estas reflejan la dura realidad que, según los testimonios, se vive dentro del penal de Ciudad Serdán, donde la vida de muchas internas parece depender de condiciones precarias.
Otra de las situaciones que consideran humillantes es la forma en que se realizan algunas revisiones.
Mercedes, relató que en ocasiones las han dejado en ropa interior y les piden que den una vuelta frente al personal de custodia, lo que para ellas representa una violación a sus derechos.
Finalmente, también mencionan la situación de algunas personas privadas de la libertad que permanecen dentro del penal de Ciudad Serdán sin haber recibido aún una sentencia. (KR)