Hans Christian Andersen fue un destacado escritor y poeta danés, reconocido mundialmente por sus cuentos y obras que han dejado una huella profunda en la literatura infantil. Nació el 2 de abril de 1805 en Odense, Dinamarca, y falleció el 4 de agosto de 1875 en Copenhague. Andersen es considerado uno de los narradores más influyentes del siglo XIX, cuyas historias trascienden generaciones y culturas, siendo traducidas a más de 125 idiomas y adaptadas en numerosos formatos, desde teatro hasta cine (Gordon, 2001).
Su obra se caracteriza por abordar temas universales como la belleza interior, la valentía, la transformación personal y la lucha entre la apariencia y la realidad. Los cuentos de Andersen suelen presentar personajes que enfrentan desafíos internos y externos, promoviendo valores como la honestidad, la humildad y la empatía. Entre sus relatos más conocidos se encuentran "La sirenita", "El soldadito de plomo", "La reina de las nieves" y "El traje nuevo del emperador", cada uno con profundas enseñanzas morales y filosóficas (Nikolajeva, 2010).
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El cuento "El traje nuevo del emperador" es una parábola que invita a reflexionar sobre la vanidad, la credulidad colectiva y la importancia de la honestidad. En esta historia, un emperador obsesionado con su apariencia y modas es engañado por dos sastres que le ofrecen un traje "especial", visible solo para las personas inteligentes y aptas para gobernar. La realidad es que no hay ningún traje, pero debido al miedo a ser considerados tontos o incapaces, todos los personajes, incluido el propio emperador, fingen admirar la supuesta vestimenta. La situación culmina cuando un niño inocente, sin temor y sin prejuicios, denuncia que el emperador está desnudo, revelando la verdad que todos estaban disimulando (Andersen, 1837).
Este cuento ejemplifica cómo la apariencia y la búsqueda de aceptación pueden llevar a las personas a aceptar mentiras, incluso cuando la evidencia demuestra lo contrario. Nos invita a cuestionar las apariencias y a tener el valor de decir la verdad, aunque ello implique enfrentarse a la ridiculez o al rechazo social. Asimismo, resalta que la honestidad y la sencillez suelen ser más valiosas que las falsas apariencias de perfección o superioridad. Es una reflexión sobre la importancia de la autenticidad y la valentía para desafiar las convenciones sociales (Schmidt, 2014).
En el contexto actual, podemos establecer una analogía con la conducta de algunos funcionarios públicos en diferentes niveles de gobierno. Muchas veces, estos actores políticos se ven envueltos en discursos aduladores y halagos excesivos hacia sus superiores, en un intento por mantenerse en buenas condiciones o por alinearse con la narrativa oficial.
Como en el cuento, estos discursos suelen ser una especie de "traje invisible" que oculta la realidad, donde la adulación y la lealtad parecen reemplazar la crítica constructiva y la honestidad. Este comportamiento refleja una cultura política en la que la apariencia de competencia y lealtad prevalece sobre la transparencia y la autocrítica, perpetuando una especie de "desnudez" institucional que, aunque visible para algunos, suele ser ignorada o silenciada por el miedo o la conveniencia (López, 2018).
Nuestros políticos deben dar un giro de 180 grados en su manera de hacer política, ya que parece que estamos retrocediendo a modelos del pasado donde prevalecía la complacencia y la omisión frente a las acciones del Poder Ejecutivo. En ese entonces, la lógica predominante era que no se debía confrontar ni cuestionar al gobierno en turno, bajo la premisa de mantener la estabilidad y evitar conflictos, incluso a costa de la transparencia y la rendición de cuentas.
Como expresaba el viejo cacique obrero: “el que se mueve, no sale en la foto”, una frase que refleja la cultura del silencio y la pasividad. Para ello, se seguía la conocida regla de las 3P: presencia, paciencia y prudencia, que en la práctica implicaba limitar la fiscalización y la crítica pública, con el fin de no alterar el statu quo (García, 2018).
Sin embargo, en el contexto actual, caracterizado por una mayor exigencia ciudadana por transparencia, participación y rendición de cuentas, esta actitud resulta obsoleta y contraproducente. La política democrática moderna requiere de actores activos, que cuestionen, fiscalicen y presionen por cambios positivos, en lugar de limitarse a observar desde la distancia. La historia y la ciencia política muestran que la pasividad y la complacencia favorecen la corrupción, la ineficiencia y la pérdida de legitimidad de las instituciones (Levitsky y Ziblatt, 2018).
Por ello, es fundamental que nuestros políticos abandonen la actitud de “no tocar al Ejecutivo”, y en su lugar adopten una postura de vigilancia activa, diálogo abierto y participación responsable. Solo así podrán contribuir a fortalecer la democracia, promover la transparencia y responder a las demandas ciudadanas en un escenario de mayor desigualdad y crisis social. La transformación de la cultura política hacia una práctica más ética, transparente y participativa es imperativa para avanzar hacia sociedades más justas y democráticas (O’Donnell, 2010).
Referencias
Andersen, H. C. (1837). El traje nuevo del emperador. Editorial XYZ.
García, M. (2018). Cultura política y participación ciudadana. Editorial Universidad Autónoma.
Gordon, E. (2001). Hans Christian Andersen: His Life and Work. Oxford University Press.
Levitsky, S., & Ziblatt, D. (2018). How Democracies Die. Bloomsbury Publishing.
López, M. (2018). La cultura política de la adulación en los gobiernos locales. Revista de Ciencias Políticas, 35(2), 45-60.
Nikolajeva, M. (2010). The Rhetoric of Character in Children's Literature. Routledge.
O’Donnell, G. (2010). La buena gobernanza en América Latina: un camino hacia el desarrollo. En Política y Sociedad, 17(2), 45-64.
Schmidt, R. (2014). La importancia de la honestidad en la narrativa y en la vida pública. Journal of Moral Philosophy, 12(3), 289-305.
Los invito a ver los videos de 30 segundos para conocer los dispositivos para el control de tránsito en calles y carreteras, las leyes y reglamentos de tránsito (municipal, estatal y federal) con base en un proyecto de Educación Vial propuesto por quien esto escribe e impulsado por el Dr. Román Sánchez Zamora, académico del ICGDE de la BUAP, con su personaje Rommyn Ciudadano. Los encontrarán en estas direcciones:
https://youtube.com/playlist?list=PLx4rAyJ6jwp-xwOBe7NUwB2SL9SfCf0gi
https://youtube.com/playlist?list=PLx4rAyJ6jwp-SKW-DVP5V7hgdzkcLYqx1
En X: #romynciudadano