Los baches no son solo un peligro para los neumáticos; son una mina de oro para unos pocos. No solo persisten en las calles burlándose de los ciudadanos, sino que se han convertido en un negocio multimillonario disfrazado de “obras públicas”.
Pero el asfalto brilla por su ausencia, las evidencias se desvanecen y lo único que queda es la opacidad, tan profunda como los cráteres en las vialidades.
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Un análisis minucioso de los contratos otorgados por el Ayuntamiento de Campeche entre 2021 y 2024 destapa el modus operandi. La empresa Archen Construcción S.A. DE C.V. (ACO190116LH3), una de las favoritas de la presidenta municipal emanada de Movimiento Ciudadano, se ha embolsado 26 contratos por un total de 201 millones 175 mil 613 pesos. De estos, 16 contratos por más de 140 millones 743 mil 262 pesos, fueron destinados a supuestos trabajos de bacheo y pavimentación.
Sin embargo, no hay bitácoras técnicas ni reportes verificables ni una sola fotografía pública que demuestre que esos millones se tradujeron en asfalto, maquinaria o trabajadores en las calles. Nada. Solo el eco del dinero público desvaneciéndose. Y aquí viene lo más escandaloso: Archen Construcción tiene su domicilio en un local de una plaza comercial en Campeche, pero no hay rastro de una constructora funcional. Sin maquinaria, sin patios de maniobra, sin bodegas, sin personal. Un letrero y una dirección que parecen gritar “empresa fachada”.
¿Cómo es posible que una compañía sin infraestructura visible reciba contratos millonarios para “rehabilitar” calles que siguen en ruinas?
La respuesta está en la opacidad y en la cercanía con el poder.
Ampliando la lupa, el panorama es aún más alarmante. Entre 2021 y 2024, el gobierno municipal asignó 686 contratos por un total de 1,181 millones 521 mil 643 pesos, muchos de ellos entregados a empresas con claros indicios de simulación: sin capacidad técnica, sin historial, sin personal.
Solo facturas listas para cobrar y una red de complicidad que las respalda. Como lo he denunciado, esta es la receta clásica de la corrupción: empresas de papel que existen solo para desviar recursos públicos.
Un caso que lo dice todo
Tomemos un ejemplo concreto: el contrato HA-DOPDU-2020-026 del 19 de noviembre de 2020, asignado a Archen Construcción para la supuesta “rehabilitación de calles de concreto asfáltico en la calle 28 entre 9 y 11, colonia Monte Albán, localidad China, Campeche”. Según el reporte del ejercicio 2021, esta obra fue ejecutada. Pero las imágenes cuentan otra historia: la calle 28 no ha visto asfalto nuevo desde 2012, como lo confirman las fotografías actuales y el historial de Google Maps.
¿Dónde está el dinero? ¿Dónde está la obra? Solo hay baches y promesas rotas.
Viejas prácticas, nuevos colores
La alcaldesa campechana, en su segundo periodo al frente del municipio, ha decidido perpetuar las prácticas de siempre: contratos inflados, empresas fantasma y opacidad absoluta.
Lo que indigna no es solo el saqueo, sino el descaro. Movimiento Ciudadano llegó prometiendo un cambio, pero los baches y las facturas demuestran que el color del partido no cambia la esencia de la corrupción.
Mientras los ciudadanos esquivan cráteres en las calles, los recursos públicos se esfuman en un sistema que parece pavimentado en oro… para unos pocos. Ni la alcaldesa ni los representantes de Archen Construcción han dado la cara para explicar el destino de estos millones, la inexistencia de las obras o la falta de transparencia. Y aunque mi voz, como siempre, incomode a la dirigencia partidista, no callaré. Porque mientras los baches siguen siendo los reyes de Campeche, las facturas fluyen sin parar, como si la ciudad estuviera pavimentada con las ilusiones de sus habitantes.
Porque la verdad no se tapa con asfalto, aunque sea de papel.
¿O no lo cree usted?